Fuente: Perfil

El síndrome de muerte súbita del lactante es una de las principales causas de mortalidad posnatal. A un médico argentino se le ocurrió que mediante un wearable sería posible prevenir una patología por la cual durante 2012 en Argentina murieron 282 bebés y que es una de las principales causas de mortalidad posnatal: el síndrome de muerte súbita del lactante. “Buscando soluciones para mi apnea del sueño advertí que el estado de hipoxia que se genera cuando el flujo de oxígeno se interrumpe es el mismo que sufren los bebés. Por ende, si por algún medio se interrumpiera el sueño, podríamos prevenir muchas muertes, algo que hoy no es posible”, explicó a Perfil Diego Delia, integrante de los equipos de anestesiología del Sanatorio Mater Dei y del Instituto de Ginecología y Fertilidad.

Así surgió la idea de hacer un dispositivo wearable no invasivo y fácilmente adaptable a la mano del bebé, que cuando detecta una disminución de la oxigenación en sangre o de la frecuencia cardíaca emite una estimulación lo suficientemente molesta, aunque inofensiva, como para hacer reaccionar al niño y que se mueva, aunque luego puede seguir durmiendo normalmente. Dado que ninguna de las teorías sobre el mecanismo de esta enfermedad describe una pérdida de percepción del estímulo doloroso, somos muy optimistas en reducir el riesgo de esta patología”, agregó.

Esa idea, que nació en 2012, lentamente fue haciéndose realidad. Hoy ya cuenta con el segundo prototipo de oxímetro de pulso inalámbrico y “vestible” –es un guante que se le pone al bebito y que monitorea el oxígeno sanguíneo–, y ya cuenta con patentamiento en Nueva Zelanda y Estados Unidos. En ese país, además, está por comenzar la etapa de ensayos clínicos de 6 a 12 meses, requerimiento para tramitar la aprobación por parte de la Food & Drug Administration (FDA).

Por su parte, en Argentina el “Anti-SIDS Device” –nombre provisorio del prototipo– también comenzó el proceso de patentamiento del invento, y el mes próximo se iniciará la etapa de pruebas “oficiales”, ya que el doctor Delia lo wwweó en diversos bebés. “Los prototipos son productos toscos que después, al ser desarrollados por las empresas de tecnología, se vuelven amigables para el usuario. Por suerte hay empresas interesadas, con lo cual quizás podríamos tenerlo para el año que viene”, adelantó el responsable del dispositivo, que fue elegido finalista en dos concursos organizados por Verizon e Intel.

Impacto. Vale destacar que la potencialidad del dispositivo es doble. Por un lado, hace reaccionar al bebé sin necesidad de que un adulto lo haga. Este es, para Diego Delia, el aspecto más importante e innovador, ya que existen en el mercado oxímetros portátiles pero sólo emiten un sonido y no generan movimiento. nPor otro lado, permite la conexión con los padres, que pueden monitorear la saturación de oxígeno en sangre, la frecuencia cardíaca y las veces que el niño recibió la estimulación mediante una aplicación en sus smartphones.

Sin embargo, la salud no es ajena a la premisa según la cual, más allá de la innovación, un desarrollo es exitoso cuando logra su objetivo. En este caso, salvar vidas. “Hoy es imposible saber si el guante puede resultar útil porque hay que realizar las pruebas correspondientes, aunque es un wearable interesante porque capta la disminución de oxígeno y la frecuencia cardíaca, algo nuevo”, opinó Cristian García Roig, jefe de Terapia Intensiva y Emergencias de Pediatría del Sanatorio Mater Dei. El pediatra aclaró que hasta el momento no se pudo demostrar que algún dispositivo ayude a prevenir la muerte súbita, razón por la cual ni la Academia Americana de Pediatría ni la Sociedad Argentina de Pediatría recomiendan instrumento alguno.