Un estudio publicado en la revista Natura Energy reveló uno de los principales problemas de los paneles solares actuales, que es el desperdicio de gran cantidad de luz natural, por lo que sugiere que paneles de silicio más eficaces pueden estar en camino.

Las celdas fotovoltaicas de silicio lideran el mercado de la energía solar, aunque tecnologías alternativas que utilizan materiales orgánicos como un ingrediente del tofu y de las sales de baño intentan desbancarlas desde hace décadas.

El japonés Kunta Yoshikawa presentó la primera celda solar que supera el 26% de eficiencia para convertir la luz solar en electricidad, lo que supone una mejora de la fotoconversión en un 2,7% respecto al récord anterior (25,6%).

Para lograr ese resultado, Yoshikawa y su equipo han desarrollado una estructura basada en la heterojunción -una estructura formada por dos capas- de silicio monocristalino con una capa superior de silicio amorfo, un diseño que aumenta simultáneamente la captación de luz solar y su conversión en energía eléctrica. Las propiedades esenciales del dispositivo tales como vida útil, resistencia en serie y propiedades ópticas deben ser mejoradas simultáneamente para reducir el desperdicio de luz.

La implementación de esa tecnología puede llevar a una eficiencia energética del 29% en los próximos años, según escriben los autores del estudio.

El Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) también hizo pública en 2016 la creación de un panel solar capaz de generar 20 veces más energía que los dispositivos tradicionales. Esas células tienen un diseño más inteligente, según la descripción publicada en la revista Energy and Environmental Science: son verticales y se mueven de un lado a otro para seguir el movimiento del sol desde su aparición en el horizonte hasta el anochecer.