Un grupo de investigadores argentinos del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) viene llevando adelante este proyecto que permitirá sustituir importaciones y aplicarse a diversos productos.

Según señalaron el objetivo “es impulsar la generación de proveedores nacionales de tinta conductora para la industria gráfica local”. La tinta está siendo diseñada para ser utilizada en las máquinas de impresión gráfica que se encuentran actualmente en el mercado y también sobre los papeles y sustratos habituales.

Asimismo permitirá sustituir importaciones y agregar valor a productos como envases, embalajes, textiles y publicaciones. Esta tinta además sirve para sustituir cables, circuitos impresos, botones y otros tipos de conectores que se usan en artefactos eléctricos.

La directora del Centro de Investigación y Desarrollo en Micro y Nanoelectrónica del Bicentenario (CMNB) del INTI, Liliana Fraigi, señaló que “con recursos nacionales, tanto en infraestructura como en recursos humanos, podemos hacer nuevos desarrollos sin grandes inversiones. Debemos explotar lo existente y darles mayor valor agregado a los productos a través del conocimiento”.

A partir de este proyecto el INTI buscó asociarse con proveedores de tinta nacional y firmas gráficas que usarán esta tinta conductora, conformando un consorcio público-privado. Fraigi consideró que el potencial de este tipo de tinta “no tiene límite, sino que tiene que ver con la imaginación”. Al respecto informó que entre los posibles usos se puede “personalizar un documento para dificultar su falsificación, ya sea un documento público, el envase de un medicamento o una entrada para un espectáculo”.

El desarrollo, del que participan también el doctor en Química Orgánica Leandro Monsalve (líder del proyecto), la ingeniera electrónica Mijal Mass y el técnico electrónico y especialista en Diseño Industrial Mariano Roberti, se está llevando adelante en colaboración con entidades públicas de Alemania y España, a través de acuerdos de confidencialidad que permiten que los tres países puedan acortar los tiempos de desarrollo, ya que se trata de una tecnología todavía incipiente a nivel mundial.

Uno de los modelos de tinta eléctrica: