Una diseñadora chilena emprendió un proyecto para crear muebles y accesorios con el objetivo de aprovechar y rescatar residuos textiles, a través de los cuales creó un material que se aglomeran con un adhesivo 100% biodegradable a base de almidón.

Demodé es el nombre de este proyecto que se centra sobre todo en la industria chilena centrada en la comuna de Recoleta de Santiago de Chile, donde se generan cerca de 46 mil toneladas de este tipo de residuos por año.

El emprendimiento que tiene como productos fuertes sillas y taburetes quiere convertirse en un producto certificado como aporte al cuidado del medioambiente y aporte a la sociedad, desde su cadena productiva hasta el fin de su vida útil. Además, contribuye a la certificación sustentable, ya que posee un 36% de contenido reciclado de pre consumo, un 40% de contenido de material rápidamente renovable y un 40% de material regional.

El almidón es un polisacárido obtenido a través de la molienda de diversas variedades de cereales, principalmente del maíz. Este aditivo crea una capa transparente sobre el tejido, otorgándole mayor resistencia y firmeza a la trama, pudiendo reconstituirla cuando está dañada.