Argentina es el país con mayor porcentaje de mascotas en América Latina, se estima que tenemos 8 millones de perros, sólo en la ciudad de Buenos Aires hay medio millón de ellos y se supone que existen algo más de 20.000 abandonados. Los deshechos orgánicos de los mismos generan un grave problema sanitario en toda la población.
 
Recoger la meteria fecal canina es una responsabilidad de los dueños de los perros, pero todavía cuesta incluir esta conducta respónsable, sanitaria y comunitaria en nuestro país. En el mundo hay mayor conciencia de esto y se usan bolsas plásticas, para ayudar a cargar con los deshechos una empresa de Valencia (España) creó una caja ecológica ciento por ciento biodegradable.
 
La caja recogedora de materia fecal está hecha de carton reciclado y biodegradable, lo hizo la empresa Esferic Better Things y lleva por nombre Ecopoop, su funcionamiento es similar al de una pinza que recocge el excremento y se transforma en una caja, luego se la puede llevar a los contenedores de basura, o para los que separan residuos, depositarla en la cesta de residuos orgánicos.
 
La Unión Europea planea bajar considerablemente sus RSU (Residuos Sólidos Urbanos) para el 2020 y entre los elementos que pretende erradicar son las bolsas de polietileno, hasta ahora usadas para recoger los deshechos caninos. Los creadores de esta caja consideran al invento “una alternativa sostenible
 
La materia fecal de perros acumulada en las calles, fenómeno conocido como fecalismo genera un grave problema sanitario en las grandes ciudades. A los deshechos caninos se le suman los de los gatos, aves y roedores. Estos luego al secarse se transforman en polvo, que es trasladado por el viento, y luego en el aire que respiramos o se deposita en las frutas y vegetales de las verdulerias, o en las comidas de los puestos callejeros. Un perro tipo genera 18 kilos de materia fecal al mes. 
 
El encargado de Marketing de la empresa creadora de la caja recogedora, Suso Chulvi, espresa que “las bolsas del plástico tardan una media de 150 años en degradarse, mientras que el Ecopoop sólo necesita un periodo de tres a seis meses. Es una solución sencilla, ecológica, económica y muy visual gracias a su diseño“.