Investigadores del Instituto de Altos Estudios Espaciales “Mario Gulich” (Conae-UNC), desarrollaron una herramienta informática para prevenir y colaborar en el control de incendios forestales mediante el uso de imágenes satelitales.

Se trata del Sistema de Alerta y Respuesta Temprana a incendios de vegetación (SARTiv), que genera información de las condiciones que determinan el ciclo de ocurrencia de incendios en el país, tanto para anticiparlos como para detectarlos cuando suceden. Puede prevenir y monitorear a través del uso de imágenes satelitales. Anticipa el riesgo por zonas, identifica eventos ígneos durante su desarrollo y posteriormente cuantifica las áreas quemadas.

Entre 2001 y 2016, en Córdoba se registraron más de 10 mil incendios en zonas naturales. En todo el país se queman en promedio 400 mil hectáreas por año como consecuencia de incendios forestales, según datos del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación. Una superficie equivalente a siete ciudades de Córdoba.

De agosto a octubre, las condiciones meteorológicas favorecen la acumulación de biomasa seca, con lo cual el riesgo de incendios es “muy alto”.

SARTiv es un módulo informático pensado para generar mapas y subirlos a la web, de manera que estén disponibles para distintos usuarios. Se basa en la observación y seguimiento de las condiciones que determinan lo que en términos técnicos se denomina “ciclo de ocurrencia de incendios” y que consta de tres fases: prefuego, durante y postfuego.

En la primera etapa de análisis (prefuego), se trabaja con imágenes provistas por los satélites MODIS Aqua y Terra, ambos pertenecientes a la Nasa. “Se calculan índices de vegetación y se compilan series históricas. A través de ellas se procesan las anomalías y se establece la situación relativa de la vegetación en un momento dado. De esa manera es posible inferir el peligro de incendios. Generalmente este tipo de aproximación se realiza cada 16 días”, explicó Nicolás Marí, en el marco de su tesis para la Maestría en Aplicaciones Espaciales de Alerta y Respuesta Temprana a Emergencias (Aearte) del Instituto Gulich.

La detección de incendios sirve para caracterizar la distribución espacio-temporal de los eventos. Para ello se utilizan imágenes MODIS y también actualmente imágenes VIIRS. “Los sensores térmicos permiten identificar los frentes de incendios o quemas a partir de la fuerte emisión de temperatura de las llamas. Una vez detectado, se calcula su posición y se la identifica con un punto, el cual lo representamos espacialmente con un par de coordenadas que formarán parte de una amplia base de datos espacio temporal”.