Se encuentra ubicada en la calle Solis 1286, en el barrio de Constitución, y ofrece clases de manera virtual los sábados de 10 a 12.

En esta segunda ola de pandemia lo que podemos hacer es producir nuestras propias verduras, como lechuga, ajíes, perejil, tomates, acelgas. La tierra se consigue en la calle y se puede armar la huerta en el balcón, en la terraza, en las veredas, no hay impedimentos para tener la propia cosecha“, dice Carlos Briganti, conocido como “El Reciclador Urbano”, la cara visible del colectivo.

El contenido de las clases de la escuela de huerta urbana “La Margarita” incluye conocimiento sobre el sustrato, el compostaje, armado de contenedores, rotación de cultivos, cosecha y conservación de la semilla, distintos calendarios de sembrado y métodos según región, usos y costumbres, producción de plantines, cosecha en la huerta urbana, almacenamiento de agua desclorada y reconocimiento de las plagas más comunes en la huerta, entre otros temas.

Además se propone desarrollar técnicas para mejorar y/o regenerar el suelo, mediante prácticas de agricultura regenerativa adaptadas al entorno urbano, fortalecer la educación ambiental y contribuir a la valoración de la huerta como herramienta disparadora para lograr un cambio en la comunidad.

El predio donde funciona la escuela se montó sobre un terreno perteneciente a la murga Les Verdes de Monserrat que decidió colaborar con la agrupación para aprender a reciclar. Este es uno de los contenidos clave donde se enseña a compostar los desechos, inclusive la caca de los animales domésticos.

“Es hora de retomar la conexión con la tierra, la alegría de ver crecer nuestro alimento , el placer de comerlo y compartirlo también“, concluyó Briganti.