El Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA) creará una red de información y monitoreo para las cuencas de los ríos Paraná y Paraguay, con el objetivo de estudiar a fondo la contaminación por glifosato que reveló recientemente un estudio realizado por investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).

Altos niveles de este peligroso herbicida y su degradación fueron hallados en la cuenca del Paraná, “en los cursos medio y bajo de los afluentes tributarios, de acuerdo con la agricultura intensiva que se desarrolla en la región”. El producto estrella de Monsanto sobre el cual la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya advirtió en 2015 que puede causar cáncer se concentra mayormente en los sedimentos de los cursos de agua que alimentan al Paraná. 

La red de información georeferenciada tendrá base en el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación y será de libre acceso para las jurisdicciones, con posibilidad de carga de datos a través de convenios bilaterales. Además, el Cofema decidió la creación de un comité para establecer la necesaria adecuación y homologación de los datos a cargar, adecuando la metodologías de muestreo, así como tipo y forma de realizar la evaluación de los diferentes datos recabados.

Los ministros y secretarios de Ambiente de las provincias argentinas que integran el Cofema acordaron también promover la conformación de un comité de cuenca de los ríos Paraná y Paraguay. La secretaria de Ambiente de Entre Ríos, Belén Esteves, sostuvo que “es necesario alcanzar una solución que sea integral porque de otra forma no es posible proteger el recurso. La protección de la cuenca tiene que darse en forma conjunta entre todas las jurisdicciones involucradas” y que “Propusimos en Cofema trabajar en el cuidado de la cuenca en forma conjunta con otras provincias y sobre tres ejes fundamentales que son la armonización normativa, el monitoreo permanente y la identificación de fuentes contaminantes“, concluyó Esteves.

Si bien el glifosato se acumula mayoritariamente en los sedimentos del fondo, su presencia en los ríos significa que se está contaminando el río a través de las prácticas agrícolas que dependen del uso de herbicidas, mientras existen otras formas de agricultura posibles.