Por Matilde Moyano

La segunda edición de Smart City Buenos Aires posicionó a la movilidad inteligente y sustentable como uno de sus ejes principales.

Un reflejo de esto es la movilidad eléctrica con la que cuenta la municipalidad de Godoy Cruz, Mendoza, expuesta en este evento, que utiliza vehículos eléctricos para la policía del tránsito por ejemplo. Además, en ese distrito las bicicletas de uso público ya están en circulación de manera gratuita. Se trata de bicicletas eléctricas mountain bike, con cambios, suspensión y cubiertas más resistentes que una bici común.

Así como sucederá en la ciudad de Buenos Aires, durante mayo en Godoy Cruz también se implementará el uso del monopatín eléctrico, en este caso a través de un recorrido de una hora, destinado en principio para el turismo.

En el caso de las empresas que comenzaron a tomar cartas en el asunto en lo que refiere a reducir el impacto ambiental de sus operaciones, podemos mencionar a Andreani, que en esta ocasión presentó su vehículo “100% eléctrico” destinado desde abril de 2018 a la distribución domiciliaria de paquetería pequeña.

Por el momento cuentan con dos vehículos, y ampliarán la flota este año. En diálogo con El Federal, Federico Witenas, Jefe de Ingeniería de movilidad sustentable, indicó: Estamos apostando a un posicionamiento de empresa más sustentable y amigable con el medio ambiente. Estamos viendo que en Europa el futuro de la movilidad es la movilidad eléctrica. Así que cuando vimos que Renault estaba implementando estos vehículos en el país nos reunimos con ellos. Fuimos el primer operador logístico en tener vehículos 100% eléctricos.

Witenas indicó que los costos de combustible y mantenimiento son muchísimo menores en comparación con vehículos de combustión y que, si bien la adquisición de un vehículo eléctrico implica una mayor inversión inicial, esta se recupera en aproximadamente cuatro años.

La adquisición de esta camioneta costó el doble de una tradicional, pero nuestro objetivo es poder dar una solución logística responsable con la sociedad y con el medio ambiente. Sabemos el impacto que generamos e intentamos reducirlo en cada etapa del proceso”, explicó por su parte Claudia Zelazny, Gerente de nuevos negocios.

Con respecto a los aspectos ténicos, Witenas detalló: “La autonomía son 220 kilómetros, la carga es domiciliaria, los choferes tienen un cargador que carga el vehículo en seis horas. El confort de marcha es impecable. Tiene una alarma hasta los 50 kilómetros por hora, un zumbido artificial para que la gente escuche el vehículo en la calle, porque es tan silencioso que no lo escuchan venir. El motor es eléctrico, la caja automática. Tiene un regenerador, cuando dejás de acelerar el motor se transforma en generador y recarga la batería, lo cual da mucha más autonomía.