Por Leandro Vesco

La cerveza artesanal es un “arte”, una cosa espiritual. Donde no solo influye el tipo de cerveza o su cantidad de alcohol; sino que está muy marcada por la botella, su etiqueta, el nombre artístico y por último el origen. La elaboración de una cerveza artesanal, nace de la idea de crear algo a menor escala, de forma “manual” para conservar al máximo el control sobre la elaboración, permitiendo hacer pequeños cambios que influirán en el gusto de quien se inclina por esta clase de bebida.

Sin embargo, la cerveza puede ser la mejor del planeta en su categoría, y su creador hacer en su hogar 5 botellas. ¿Pero cómo obtiene ese reconocimiento en un mercado con tanta competencia? Aquí es donde la magia de “todo entra por los ojos” se hace valer.

Complementar una técnica de trabajo de artesano (todo realizado de forma manual por una persona sin el auxilio de maquinaria o automatizaciones) no sólo es importante sino esencial, pero también se debe ser igual de artesano en la botella, su etiqueta, el nombre artístico y el origen, para entregar un producto que de la sensación de que cada pieza es distinta a las demás.

Hay un montón de diferentes definiciones, pero toda se centran en una idea: más que el tamaño de la fábrica de la cerveza, la artesanía habla de la calidad de la cerveza y los ingredientes que se le ponen. “Cerveza Artesanal” se suele ver en muchas botellas, lo real es que debe estar hecha por alguien que realmente ama la artesanía de la cerveza y considera todo el proceso un arte.

La definición de “artesanía” se decide en última instancia por los consumidores de cervezas, individualmente. No por las grandes vendedoras de la industria. En última instancia, el nivel de “artesanal” que tenga una cerveza se puede juzgar solo por uno mismo, en base a su apariencia, aroma, sabor, sensación en la boca, tiempo de fabricación, etc… no por una opinión mayoritaria. Nuestro país es uno de los más premiados en los certámenes mundiales de cerveza artesanal. El año pasado creció un 20% las ventas de estas cervezas en nuestro mercado.

Ahora bien: cuáles son las mejores cervezas artesanales de la Argentina, según los expertos podemos establecer un ranking federal que incluiría a la cerveza El Bolson con ají (Río Negro), la Antares Barley Wine (Mar del Plata), la Kraken Stout (Caseros), la  Gülmen Dorada Patagónica (Viedma, Rio Negro), Jeromé Diablo Clara Fuerte (Mendoza), Yapai Dorada Especial (Calamuchita, Córdoba), BarbaRoja Strong Red Ale (Escobar, Buenos Aires), HDQ Oatmeal Stout (Partido de Quilmes), Siete y ½ Stout Smoked (Tucuman) y Blest Bock (Bariloche)

El paladar del argentino hacia esta bebida ha tenido un crecimiento notable y cada vez son más frecuentes las catas de cervezas y los encuentros en donde los amantes de este brebaje espumoso que según los últimos datos acompañaría al hombre desde hace seis mil años se reúnen para disfrutar lo que Enrique Cadícamo llamó “La bebida de los pueblos vigorosos”