Y un día, la tierra colorada se volvió blanca. Porque a las cinco de la mañana los vecinos asomaron la nariz por la ventana y vieron lo que pocas veces se vio en esta ciudad misionera: la nieve. La ola polar desatada el fin de semana sobre gran parte del país no puso a salvo ni a su provincia más cálida y registró a San Vicente como una de las ciudades del país donde cayó nieve durante el fin de semana. 

Lo mismo pasó, antes y después, con varias localidades de Buenos Aires, con intensidades diferentes y a distintas horas. Porque ayer nevó en Chascomús, O ´Brien, Pringles, Torquist y Sierra de la Ventana.
 
En Salta se desprendieron copos de nieve en varias localidades: Rosario de Lerma, San Lorenzo, Campo Quijano, Cerrillos, La Merced. En algunas zonas fue nieve, blanca y espesa, y en otras se desató una cortina de agua nieve.

No es raro que caiga nieve en la provincia de Catamarca, por su cercanía a la Cordillera de los Andes, pero sí es extraño que su capital, San Fernando del Valle de Catamarca amanezca blanca de nieve. Eso ocurrió ayer. 

Ya los operadores turísticos se alegraban porque la Patagonia argentina estaba blanca, pero más lo estuvo en la mañana del 20 de julio: varias ciudades amanecieron cargadas de nieve y eso, lejos de atemorizarlos, sacó a los turistas a la calle para armar formas en la nieve y a los esquiadores los mandó a la montaña: sólo a Cerro Bayo (Villa La Angostura, Neuquén) ascendieron 3100 esquiadores por día durante el fin de semana.

El pronóstico del clima anunciaba una continuidad del frío para gran parte del país y el Servicio Meteorológico Nacional no descarta una posible nevada sobre Buenos Aires, como para recrear el histórico fenómeno ocurrido el 9 de julio de 2007.