Los tripulantes del velero ‘Galileo’ de la Fundación Malvinas Argentinas de Bahía Blanca culminaron una travesía de 30 días por el mar austral para unir los últimos tres puntos geográficos por donde navegó el Crucero General Belgrano, antes de su hundimiento durante la guerra de 1982.

La expedición liderada por el ex combatiente y sobreviviente de Malvinas, Nilo Navas, partió del puerto de Ingeniero White, en Bahía Blanca, el pasado 15 de enero. Ocho días más tarde, el 23 de enero, la embarcación llegó al mítico “Faro del Fin del Mundo”, en Isla de los Estados, donde se realizó el primer homenaje a los ex combatientes caídos en el conflicto bélico.

El Galileo soportó allí un fuerte temporal durante el que perdieron la hélice del motor y lo obligaron a seguir viaje “únicamente a vela” por el siempre peligroso Estrecho de Le Maire. Pero la embarcación sorteó esa dificultad y llegó navegando por sus propios medios a Ushuaia, el 28 de enero, donde se encuentra el último puerto que tocó el Belgrano antes de su hundimiento.

La etapa final del viaje comenzó el martes 31 de enero, cuando el velero soltó amarras en la capital fueguina y se dirigió hacia el último y más difícil vértice del triángulo: la zona ubicada al sudeste de Isla de los Estados donde los torpedos del submarino HMS Conqueror alcanzaron al crucero y terminaron hundiéndolo, el 2 de mayo de 1982.

La idea original de los expedicionarios era llegar hasta el punto geográfico exacto en que sobrevino el episodio (latitud 55°24´S y longitud 61°32´W) pero las malas condiciones meteorológicas solo le permitieron aproximarse al lugar.

El homenaje a los soldados fallecidos consistió en arrojar al mar una caja hermética con cartas de familiares y otras ofrendas (como flores, rosarios y banderas) además de una botella de la Fundación Malvinas con un mensaje escrito en castellano y en inglés rindiendo honores a las víctimas de la guerra.