La localidad correntina de Curuzú Cuatiá vive momentos “críticos” por las intensas lluvias que se suceden desde hace algunos días y amenazan con inundar la ciudad. Los arroyos están a punto de desbordarse, y el pronóstico no es alentador. “Si llega a llover algo más, vamos a estar muy complicados”, afirmó el intendente José Irigoyen.

Las intensas lluvias están poniendo en jaque a la ciudad que se encuentra en estado de alerta. En una entrevista que el jefe comunal dio al diario La República, aseguró que viven “una situación límite” En la región llueve desde hace cinco días en forma ininterrumpida y Acción Social más Defensa Civil tratan de asistir a las familias que han tenido que irse de sus casas por la presencia del agua.

La situación es más grave en el interior del distrito. Hasta el momento existen alrededor de 150 evacuados en Sauce, aunque esta cifra podría aumentarse en las próximas horas. En Lavalle llovieron 215 mm y la localidad quedó con varias casas anegadas.

Mientras tanto, en Curuzú Cuatiá el mayor problema son los desbordes de los arroyos. “A la madrugada, el agua estuvo a medio metro de las casas. Estábamos preparados para evacuar, pero por suerte dejó de llover. Hay gente de un asentamiento que está bajo agua, pero no quiere salir de sus casas. La estamos asistiendo”, explicó el Intendente.

“Hay personas que están yendo a la casa de algún familiar o vecino porque están con agua dentro de sus casas”, graficó Miguel García, director de Acción Social. “Tenemos que estar preparados para lo peor, porque si sigue la lluvia, tendremos que salir a evacuar”, aclaró con preocupación.