Cincuenta toneladas de neumáticos desechados fueron recolectados en la municipalidad de San Justo, Santa Fe, con el apoyo del Ministerio de Ambiente de la Nación, y serán trasladados a la provincia de Buenos Aires para su posterior tratamiento.

Se trata de una iniciativa que funcionará como prueba piloto para replicar la experiencia en otras localidades.

Los neumáticos en desuso constituyen residuos especiales de generación universal que generalmente son dispuestos junto con los residuos sólidos urbanos pero que requieren una gestión y disposición diferenciada, dado su potencial efecto nocivo para la salud y el ambiente.

La cartera de Ambiente, mediante la resolución 522 de 2016, establece los objetivos, definiciones y lineamientos, para el desarrollo de una estrategia nacional referida al Manejo Sustentable de Residuos Especiales de Generación Universal (REGU).

Cabe agregar que también son REGU los aceites minerales usados; los residuos de los aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE); las pilas y baterías portátiles; las lámparas de bajo consumo con mercurio; los cartuchos y tonners; los envases vacíos de productos fitosanitarios y los que contuvieron sustancias peligrosas; los termómetros y eficnomanómetros; los acumuladores de ácido plomo; las pinturas y solventes; los medicamentos y las membranas asfálticas.

De la actividad participaron el intendente de San Justo, Nicolás Cuesta; el coordinador de Ambiente de la localidad, Ulises Reno; la coordinadora de la Unidad de Movimientos Transfronterizos del Ministerio de Ambiente, Florencia Lanzilotta; y representantes de las empresas nucleadas en la Cámara de la Industria del Neumático.