Montado sobre sus caballos Gato y Fantasma, Gerardo “El Tigre” Medina, llegó hasta la estepa rionegrina, en el marco de una travesía que inició en La Quiaca y planea seguir hasta Ushuaia.

El jinete lleva recorridos 4300 kilómetros a caballo, en los que pasó por las provincias de Salta, Jujuy, Tucumán, Santiago del Estero, Catamarca, Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires, La Pampa, Neuquén. Ahora “ando por Río Negro y me voy hacia el sur del país”, contó el valiente jinete.

En la zona, Gerardo fue recibido por Belisario Painefil, un amigo que lo acompañó junto a su esposa por las tierras de El Cóndor como paso hacia la zona de El Maitén (Chubut). De acuerdo a sus planes, el raid total será de 7400 kilómetros.

El viajero contó que al inicio contaba con tres equinos y debió seguir solo con dos. No obstante, en su travesía se “agregó” una pequeña mascota. Se trata de una perrita negrita que lo adoptó, lo sigue a todos lados. Fiel el can se llama “Pampa y Cielo”, toda una alegoría al desolado lugar donde se hicieron amigos.

Además, encontró mucha ayuda de campesinos, lugareños, a quienes envió su agradecimiento ya que “sin ellos sería imposible el viaje”. “Innumerables noches bajo las estrellas, lluvia, sol y hasta una travesía por “El Salitral -400 kilómetros de nada-, sólo sal, allí me tuvo que ayudar hasta la policía, porque en dicho lugar no hay ni agua ni pasto para los caballos”, relató.

Por otra parte, Medina mostró con orgullo el sentimiento hacia “esta tierra” y lo demostró al decir que “esta idea tiene seis años, siempre estuvo en mi mente y ahora puedo decir que ya no soy el mismo, me di cuenta que la vida es otra. Amo este país profundamente y a su gente por nuestros niños, por mis hijos y nuestros hijos y por los abuelos que con tanto esfuerzo hicieron este país”, añadió.

Otra de las curiosidades de esta historia es que el hombre tiene una camioneta y una casilla sin chofer. “Por donde voy pasando, la gente de los pueblos me ayuda a llevarla, ellos se encargan, yo la dejo y alguno siempre me la acerca”, explicó.

El móvil tiene una inscripción que “El Tigre” recuerda de memoria: “Soy dueño de mi destino, de todos mis sueños, de mi libertad, me siento amigo del viento y si un niño llora me pongo a llorar. Me enamoré del silencio que en mis ratos largos yo suelo pasar. Muchos dicen que estoy loco y yo no me enojo porque es la verdad. Loco de amor a la gente, de amor por la vida y a la libertad. Tengo el amor de quien amo y mis tres hijos hermosos. Que más a la vida le puedo pedir. Soy amigo del amigo, y hasta siempre amigos me tengo que ir”

El jinete, vestido de camisa blanca, abrazado a un paisano junto a sus dos caballos: