En el marco del programa Recuperadores de Derechos, la Municipalidad de Paraná sigue recibiendo equinos a cambio de motocarros. Los animales son revisados por el cuerpo veterinario de la Dirección de Salud Animal y dados en custodia a cuidadores previamente inscriptos en el registro dispuesto por la comuna, quienes tienen la responsabilidad de brindarles las atenciones necesarias para que puedan recobrar la salud perdida a causa de la tracción a sangre.

En medio de la problemática de la tracción a sangre en Paraná, que es compleja y dramática, se busca avanzar en el restablecimiento de la dignidad de los caballos que han sido sometidos a un trabajo que muchas veces los lleva a la enfermedad o la muerte. En muchos casos, los contextos de vulnerabilidad social redundan en que sus dueños no pueden dar respuestas a una alimentación y a un descanso adecuados, o a una atención veterinaria.

“Muchas familias tienen un sentimiento y les cuesta desprenderse de su caballo e intercambiarlo por un motocarro.” indicó Isabel Mariana, titular del organismo, y recordó que el intercambio es voluntario, en el marco de un trabajo previo que realizan desde las secretarías de Derechos Humanos y de Desarrollo Social, en el que se invita a las familias de los barrios más postergados que son dueñas de un caballo a participar del programa.

En el caso de quienes se inscriben como cuidadores para darle un nuevo destino a los equinos recuperados, “llegan movilizados sobre todo por el amor”, según afirmó Mariani, un requisito que es fundamental, al igual que la paciencia, para que el caballo recuperado pueda integrarse a su nueva vida: “No son las mejores condiciones en las que se recibe a los caballos. Además de que algunos puedan estar maltratados, suelen estar mal alimentados, sin herraduras o con las mismas mal colocadas, con los ojos lastimados, o con algunas heridas viejas que no han sido tratadas, con las patas inflamadas. El candidato a tener la adopción, porque primero es un tenedor, un cuidador, y a los dos años se les da la tenencia definitiva, saben que deben trabajar con el animal, porque no siempre son tan pacíficos, han estado mucho en la calle, en el medio del tráfico, traccionando a lo mejor mucho peso, castigados, hambreados”, sostuvo.

El registro para inscribirse sigue abierto, ya que está proyectado un nuevo intercambio de 20 motocarros por caballos. Entre los requerimientos que el municipio exige a quienes se inscriban como cuidadores se pide tener espacio suficiente y apto para el animal, con un mínimo de 300 metros cuadrados para que pueda estar en un ambiente donde pueda esparcirse. El perímetro debe estar debidamente cercado, con medidas de seguridad necesarias para evitar la fuga, y tener un lugar destinado al resguardo del mismo.