La presencia de perros asilvestrados en las zonas periurbanas y rurales y la de perros sueltos en las ciudades ponen en riesgo la salud y seguridad de las personas y afectan la producción agropecuaria, según el Consejo Provincial de Medio Ambiente, que declaró a Tierra del Fuego en emergencia socio-ambiental.

En ese dictamen se pone de manifiesto la necesidad de instar a la población a la tenencia responsable de los perros y el cumplimiento de la normativa local, así como también a los poderes ejecutivos municipales a tomar medidas de manejo sobre las poblaciones caninas urbanas y periurbanas.

La directora General de Ambiente de la Provincia, Roxana Taier, precisó además que la declaración tiene como objetivo trabajar sobre un proyecto de Ley que brinde las herramientas para atacar el problema en medios rurales y urbanos. “Esto teniendo en cuenta las consecuencias de la problemática en los proyectos productivos agropecuarios de la provincia, la actividad turística en zonas rurales, el riesgo para la salud en zonas urbanas debido a la transmisión de enfermedades zoonóticas y el riesgo para los ciudadanos en barrios donde permanecen sueltos”, afirmó.

Para el Consejo Provincial de Medio Ambiente los registros de los nosocomios locales y las municipalidades indican un incremento en el número de ataques, mordeduras y transmisión de enfermedades zoonóticas producidos por los perros sueltos, en tanto que los asilvestrados están afectando de manera concreta la producción agropecuaria, ocasionando pérdidas económicas por los ataques al ganado y generando transformaciones en la cultura productiva de la zona, ameritan una activa intervención en el tema por parte del estado. A estas situaciones ya conocidas suma el aumento en la frecuencia de ataques a turistas que visitan la Isla, lo que podría incidir negativamente en esta actividad.

Desde ese organismo técnico –integrado por representantes del Gobierno Provincial, de los Municipios, del Centro Austral de Investigaciones Científicas, la Universidad Nacional de Tierra del Fuego y la Legislatura Provincial– se sostiene que la expansión de la población de perros hacia zonas rurales y naturales constituye una invasión biológica que afecta negativamente a los ecosistemas fueguinos y a los sistemas productivos y sociales, provocando un impacto negativo sobre la fauna nativa, migratoria, endémica y en peligro de extinción, ya sea por depredación, transmisión de enfermedades, por competencia por nichos ecológicos, cambios de comportamiento o hábitos reproductivos, siendo una potencial amenaza para la supervivencia de esa especies.

De allí que se proponga la adopción de medidas de acción concretas que permitan corregir esas indeseadas situaciones, a la vez que proponen implementar campañas de difusión que sensibilicen a la comunidad sobre los impactos negativos que ocasionan los perros sueltos en las ciudades y los asilvestrados en el ambiente natural y socioeconómico, destacando la tenencia irresponsable de animales domésticos como la causa de esta problemática.

 

Fuente: eldiariodelfindelmundo.com