El abuso del uso del agua y la industria petrolera muestran sus consecuencias en una de las provincias en donde la extractivismo tiene una intensa actividad con el yacimiento Vaca Muerta, esta semana la Legislatura de Neuquén aprobó la Ley que declara por cinco años la Emergencia Hídrica Ambiental en todos sus cursos de agua y acuíferos. La propuesta fue votada por la mayoría de los bloques políticos.

La medida establece que el gobierno, los organismos competentes y los municipios deben adoptar medidas para conservar la calidad del agua, muy cuestionada en los últimos tiempo en la provincia. También determina la creación de un Comité de Alerta Hídrico Ambiental, donde participarán Asociaciones Civiles, organismos provinciales y representantes de la Autoridad Interjuridisccional de Cuencas y el Comité Interjurisdiccional del Río Colorado (COIRCO)

Uno de los promotores de esta iniciativa, Santiago Nogueira de Libres del Sur, declaró al diario Letra P “agradezco a los ambientalistas por el compromiso y tenacidad en cuidado de nuestros ríos, lo que hizo que el tema se ponga en la agenda pública” El dirigente enfatizó que se llegó a esta instancia gracias a un gran acuerdo político. Claudio Dominguez del Movimiento Popular Neuquino resaltó también el acuerdo en conjunto y resaltó que “todos los municipios deben adoptar medidas para conservar la calidad del agua”.

La Emergencia tiene 61 artículos que aseguran que las empresas que operen cerca de un espejo de agua tienen que cumplir con estrictas normas ambientales. Hay un rango de aplicación de multas y prohíbe la descarga pluvioaluvionales y pluviales en el circuito de efluentes cloacales. La Ley además crea un fondo de reserva para garantizar la aplicación de la norma ambiental.

Otro de los impulsores del proyecto, Raúl Podestá socializó la necesidad de producir conciencia y compromiso en los vecinos para que le trasladen la importancia de proteger el agua a “nuestros hijos y nietos, porque estamos contaminando la herencia que recibimos de nuestros antepasados. Tenemos la segunda cuenca hídrica más importante de nuestro país. Es importante que el estado ponga la Ley en funcionamiento para que quien no cumpla con ley pague por ello”.

Los opositores al proyecto aprobado, como Patricia Jure del FIT cuestionó que no hay un sólo párrafo contra la industria petrolera, una de las principales causantes de contaminación del agua. “Nuestro proyecto planteaba que existan audiencia públicas vinculantes, no testimoniales. Finalmente, planteabamos  prohibir la explotación de hidrocarburos a ocho kilómetros de los ejidos municipales y un impuesto a las empresas