Un total de 700 aves que eran transportadas en el baúl de un auto fueron decomisadas mediante un control vehicular efectuado por Gendarmería Nacional en la localidad de Zárate. El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable intervino en el procedimiento para el resguardo de los animales.

Entre los animales que resultaron decomisados había ejemplares de cardenales comunes, cardenales copetes rojos, reina mora, pica huesos, boyeros, pepiteros de collar y tordo renegrido. Estos serán trasladados a la Fundación Temaikèn para su monitoreo y evaluación.

El ministro de Ambiente, Sergio Bergman, aseguró que “el tráfico de fauna silvestre deja un saldo estimativo de 9 de cada 10 animales muertos, y es uno de los delitos más cometidos a nivel global luego del comercio ilegal de drogas y de armas”.

Por su parte, el director de Fauna Silvestre y Conservación de la Biodiversidad, Santiago D’Alessio, señaló: “El tráfico ilegal es una de las principales amenazas para nuestra fauna silvestre. Desde el Ministerio de Ambiente se trabaja activamente en coordinación con las provincias, con las fuerzas de seguridad y la justicia para eliminar este flagelo.”

Este procedimiento se produjo días después de que el Ministerio de Ambiente y la Policía Federal Argentina secuestraran cientos de trofeos de caza (entre cueros y cuernos) y animales taxidermizados en distintos cotos de caza de la localidad bonaerense de Dolores y en Santiago del Estero.