La ciudad ya no les resultó atractiva para vivir, todo lo contrario, comenzó a ser un territorio hostil. Como muchas personas, un grupo de amigos pensó en abandonar las luces y la comodidad urbana. Pero contrario a tantos, ese sueño se convirtió en realidad y dejaron la ciudad para construir una eco aldea.

Estos amigos también tenían en común un interés por llevar una vida diferente, espiritual, de conexión consigo mismos y con la naturaleza: meditaban desde los 18 años, habían hecho retiros de lectura de aura, e incluso habían realizado un viaje a Brasil todos juntos en el que ayunaron durante 14 días. 

Cuando comenzaron a trabajar en grupo, y a tener, lógicamente, algunos roces, decidieron resolverlo en encuentros semanales de reflexión en los que todos volcaban lo que sentían y les pasaba. Fue en una de esas reuniones que surgió la necesidad compartida de hacer algo diferente a lo que hacían todos los días, pero algo mucho más grande que irse de vacaciones durante algunas semanas.

Aquí se produjo el click. Una de las parejas había comprado un campo y empezó a construir cabañas para mudarse allí, con la corazonada de que estaban dando un paso muy importante. Un 21 de diciembre, se fueron al campo planeando quedarse un mes; y luego de 30 días de trabajo tanto interior como comunitario, decidieron quedarse a vivir allí

Volvieron a Buenos Aires y lo vendieron todo: casas, departamentos, y hasta las empresas. En Yacanto, comenzaron a construir cabañas y una sala de arte en conjunto, aportando cada uno lo que quería y podía. Si los días en la ciudad eran rutinarios, en Umepay se volvieron todo lo contrario: cada día comienza con incertidumbre y puede convertirse en una oportunidad para hacer algo nuevo.

Sus fundadores pensaron a Umepay como un escenario para compartir y disfrutar diversas actividades que fomentan el autoconocimiento, el desarrollo individual y colectivo, la vida en comunidad, la conciencia y el reencuentro del ser humano con su interior y con la naturaleza. Comenzaron siendo un grupo de amigos, pero de a poco otras personas se unieron, haciendo crecer el corazón de la comunidad. 

Umepay es una comunidad “Eco” que trabaja dedicadamente en el cuidado de lo natural. Sus miembros se abastecen de agua pura de vertiente que tratan luego de su uso, utilizan electricidad solar y reciclan el 90% de los residuos. Los alimentos que allí se consumen son en su mayoría orgánicos, la construcción es termo-inteligente, el agua se calienta con energía solar y se utilizan productos de tocador y limpieza 100% biodegradables, que además fabrican allí

La comunidad cuenta con un espacio para hospedarse y en el que es posible realizar retiros, talleres y todo tipo de eventos que contribuyan a la búsqueda de una humanidad diferente. Es un lugar de abundancia y encuentro. Un refugio.

Allí se realizan actividades como meditación, yoga, danza, artes, lectura de auras, y charlas sobre temas como alimentación conciente y liderazgo, de las que pueden participar quienes se hospeden allí por un tiempo. Se trata de una oportunidad excelente para quienes buscan una nueva experiencia, que los conecte con la naturaleza y con su ser interior.