Desde hace años los habitantes de las Islas del Delta reclaman por el mal funcionamiento y el alto costo del transporte fluvial, esta semana y luego de mucho tiempo de gestiones, los propios pobladores de las islas se reunieron con representantes del área de Transporte de la provincia de Buenos Aires, para acercar ideas y debatir soluciones para hacer más seguro y barato el traslado en esta región.

Uno de los más grandes problemas es el alto costo del servicio de transporte. Las autoridades oyeron a los isleños y aseguraron que trabajarían para congelar los precios, hasta tanto resolver de fondo la cuestión de la comunicación entre las islas. Los isleños sostienen que este medio de transporte debería tener un subsidio del Estado.

“Logramos unir el problema que tienen los isleños y la solución, que vino de la mano del subsecretario de Transporte de la provincia”, comentó el legislador Rubén Eslaiman, quien sigue este tema. En este sentido recordó que hace años que los habitantes del Delta se quejan por “el mal funcionamiento y el elevado costo del pasaje del transporte fluvial de pasajeros”.

Atentos a esta problemática, la Cámara de Diputados aprobó un proyecto que busca incluir el transporte fluvial de pasajeros al Sistema de Infraestructura de Transporte Nacional. “Queremos que haya un sistema de transporte público fluvial sustentable, que le dé conectividad a todas las personas que viven en la isla y sabemos que hoy en día tienen un problema con las tarifas, así que estamos trabajando en un nuevo marco regulatorio para poder buscarle una solución a la problemática”, destacó el  subsecretario de Transporte, Mariano Campos.

Este tipo de servicio quedó excluido del subsidio nacional, en su momento cuando salió la ley se excluyó al servicio público fluvial de pasajeros, así que desde la provincia estamos trabajando para ver cómo vamos a hacer para que el sistema sea sustentable y acorde a un sistema público de pasajeros”, agregó.

Una de las soluciones que el gobierno tiene en mente es la implementación de la tarjeta SUBE. “Es una herramienta que sirve y es muy necesaria para este tipo de sistema pero para eso antes tenemos que resolver otros problemas”, reconoció. Como suele suceder, la burocracia es el principal obstáculo para llegar a una salida que sea beneficiosa para los ciudadanos.

“La problemática del transporte fluvial se torna una gran dificultad para los vecinos que van todos los días a Tigre, San Fernando o Capital Federal, y les repercute en los bolsillos por los elevados costos del boleto que no está subsidiado”, concluyó el legislador.