Pasó un año desde el que ex zoo de Buenos Aires cerró sus puertas con la promesa de transformarse en un Eco Paque, un espacio dedicado a difundir el cuidado del medio ambiente y la preservación de las especies animales. Las obras se están haciendo, pero dentro del predio aún quedan animales. Proteccionistas critican la forma en la que estarían siendo tratados.

En julio pasado, cuando todas las cámaras de televisión y los medios asistían a la conferencia donde se anunciaba el cierre del ex zoo, las autoridades prometían que reubicarían a casi la totalidad de los 1500 animales que vivían en el predio para trasladarlos a santuarios naturales o regresarlos a su hábitat. Se habló de un Master Plan para llevar a cabo esto, pero luego de un año, han sido muy pocos los ejemplares que han dejado sus jaulas, y muchos de ellos viven aún encerrados.

Inaugurado en el año 1875, gran parte de los edificios en donde se hallan los animales jamás han sido mantenidos. Muchos de ellos se encuentran en un estado deplorable. Agrupaciones ecologistas y proteccionistas de animales se han quejado desde las redes que los animales no pueden continuar viviendo dentro de estas jaulas. El plan que tiene el gobierno porteño, advierten, tiene el foco más en la parte estética que en el cuidado y conservación de las especies que aún continúan viviendo allí.

El gobierno en su momento citó a técnicos y ONG´s para que intervinieran y asesoran en el proceso pero gran parte se han retirado al ver que el Master Plan se fija más en lo superficial, dejando de lado la salud y seguridad de los animales. La Fundación Jane Goodall fue la primera en irse de la comisión asesora, luego Agencia de Protección Ambiental (APRA), también la Fundación Azara y los técnicos en biodiversidad.

“La visión arquitectónica y paisajística del sitio ha obviado la visión técnica de los especialistas. Esto nos hace dudar acerca de cuál será el rumbo que decidieron tomar ya que, desde nuestro punto de vista, el bienestar animal y la conservación de la biodiversidad deberían ser los ejes rectores sobre los que se tomen las decisiones presentes y futuras en el Ecoparque y no al revés”, expresa un comunicado que presentaron un conjunto de ONG’s como Fundación Vida Silvestre, Aves Argentinas, Azara y Temaikén.

“Manifestamos nuestra preocupación porque no avanzaban las cosas. Tienen una línea clara que es dejar el Zoo sin animales, y eso no es un Ecoparque, no es nada en términos ambientales, porque no hace aporte al tema de conservación de las especies”, comenta Carlos Fernández Balboa, miembro de Fundación Vida Silvestre. Este defensor de la naturaleza y de la educación, tiene muy en claro qué hacer en predio: “El Zoo lo vemos como banco genético y educativo que permite concientizar a grandes masas de gente en ciudades. Convirtámoslo, invirtamos dinero y capacidades técnicas del país, pero no hace falta llamar a concursos internacionales y gastar plata en eso. Se hicieron propuestas que son un delirio donde no se tiene en cuenta a los animales”