Pese a haber sido aprobado en 2016 el Plan de Emergencia para el Yaguareté en el Gran Chaco Argentino para proteger esta especie en peligro de extinción, uno de los últimos veinte ejemplares que sobreviven en la región chaqueña fue asesinado por cazadores.

La fundación Red Yaguareté señaló que el hecho sucedió hace algunos meses, pero pudo reunir información hace solo algunas unas semanas, “en virtud del hermetismo que existió en la Dirección de Fauna del Chaco, la Administración de Parques Nacionales y la Dirección de Fauna Silvestre de la Nación, todos organismos responsables de la conservación de esta especie y que estaban al tanto del hecho”.

Aunque todavía desconoce si se iniciaron acciones judiciales, la fundación informó que avanza en “busca de los responsables”.

En la Argentina, menos de 250 yaguaretés resisten la extinción en tres poblaciones del noroeste (en las selvas de Salta y Jujuy), en el Gran Chaco Central (este de Salta, centro-oeste de Formosa, Chaco y no se sabe fehacientemente si aún quedan ejemplares en el noreste de Santiago del Estero) y en los remanentes selváticos de Misiones, dentro de la región chaqueña argentina.

Este último caso adquiere particular gravedad debido a que “esta subpoblación es la más amenazada de las tres, ya que se estima quedan menos de 20 ejemplares”.

Según recuerda Red hace un año se aprobó un Plan de Emergencia para el Yaguareté en el Gran Chaco Argentino con el objetivo de generar acciones de alto impacto en los primeros tres años. Sin embargo, “no hubo avances de relevancia y el Parque Nacional Copo, uno de los más importantes de la región, no tiene guardaparques profesionales para cuidar sus 114.000 hectáreas”, según denuncia la Red.