El desmonte químico es un ecocidio silencioso que no deja rastros, actualmente está prohibido en Córdoba por el Decreto 170/11 pero si se aprueba la modificación que el gobierno pretende hacer a la Ley de Bosques quedaría habilitado; sin embargo en diferentes partes de la provincia se hace y según un informe del Canal 12 de Córdoba en los últimos meses se habrían hecho desaparecer bosques nativos en Quilino, Ischilín y Cruz del Eje.

Adrián Rinaudo es el Director de la Policia Ambiental de Córdoba y reconoció que en los últimos meses en algunos municipios de la provincia se ha hecho desmonte químico, aunque se halla prohibido por la Ley. El desmonte químico es usado por grandes productores agropecuarios para eliminar con agroquímicos el estrato arbustivo y herbáceo del bosque nativo, para luego plantar especies exóticas que serán el alimento de animales. Este método es sumamente dañino pero muy eficiente por los costos, ya que una sola pasada de un avión fumigador puede terminar con un bosque.

En Córdoba se debate aún la Ley de Bosques, el gobierno pretende modificarla para quitar zonas roja, es decir protegidas, para pasarlas a zonas amarillas, es decir productivas pero con una leve intervención, que habilitaría a permitir el desmonte químico. Federico Kopta, biólogo y presidente del Foro Ambiental Córdoba, representa una de las voces más autorizadas que cuestionan esta modificación a la Ley y advierte que el desmonte químico tiene un objetivo claro: favorecer la ganadería en detrimento de los servicios ambientales del bosque nativo.

Los productos químicos matan desde el metro y medio para abajo y afecta a lo más alto también. Actualmente el ordenamiento territorial comprende cuatro millones de hectáreas: dos millones en rojo, es decir de máxima protección y dos en amarillo, de mediana protección. Los ruralistas, como la Federación Agraria, pretenden que se baje de cuatro a dos millones y respecto al área de máxima protección, de dos millones a 600 mil hectáreas” comentó Kopta el año pasado cuando en la misma zona que ahora se denuncia, comenzaron a realizar este tipo de desmonte.

Para llevar adelante un desmonte químico se necesita fumigar con herbicidas que se comercializan bajo el nombre de Pastar, Tordon D30 y Togar, todos producidos por Dow AgroSciences. Todos estos productos están permitidos para ser comercializados por el SENASA. Uno de los más peligrosos es el Tordon D30 que contiene el agente químico 2,4D, en la mira de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer, por efectos tóxicos a la salud humana. Su fumigación pone en riesgo no sólo a las plantas sino a los habitantes de los pueblos cercanos a los bosques.

En bajas concentraciones, arbusticidas como el Tordon D30 sólo matan arbustos, pero en altas, pueden afectar a árboles enteros. Nadie regula esto. En pocos minutos un bosque nativo puede desaparecer y transformarse en un campo ganadero productivo y rentable. Los desmontes químicos se realizan con el aval de intendentes y dirigentes, luego cuando los pueblos se inundan nadie entiende por qué. La causa es la eliminación de los bosques, que son los reguladores naturales del agua en la naturaleza.