Vecinos de una localidad de Pilar transformaron su preocupación en miedo al conocer los resultados del estudio de laboratorio que analizó el agua que consumen en sus casas. Según esos protocolos, las napas de la zona, conocida como Parada El Gallo, está contaminada con restos de hidrocarburos y los vecinos afectados apuntan directamente a una refinería de petróleo ubicada en las inmediaciones, que fue repetidamente denunciada y hoy, como consecuencia de esas prowwwas vecinales, fue impedida para continuar sus actividades.

Para garantizarse la imparcialidad de los estudios del agua, los frentistas que denunciaron a la empresa Verasur contaron con los servicios de una ONG que no es de Pilar. Especialistas de la entidad “Naturaleza de Derechos” tomaron muestras del agua que brota del pozo de algunas viviendas de la zona. El resultado publicado por la institución ecologista arrojó un nivel muy alto de hidrocarburos totales: 16.000 microgramos por litro (16 mg/l).

Entretanto, el grupo de vecinos de “Parada el Gallo”, donde residen aproximadamente 30 familias, inició un pormenorizado trabajo para documentar distintos casos de enfermedades oncológicas que se conocieron entre los habitantes de la zona. Toda esa evidencia será incorporada a una causa judicial en el Tribunal de Zárate-Campana a partir de una denuncia directa y concreta: según la presunción de los vecinos, el agua que consumen en la región está contaminada con sustancias como benceno, tolueno, cianuro y xilenio, y podría ser la detonante de casos de cáncer entre los residentes.

El informe de la ONG denuncia que “el gobierno municipal y las autoridades provinciales, permitieron la instalación y funcionamiento, de una Refinería de Petróleo de la firma Verasur SA, en un predio que comprende unas 15 hectáreas”. También alerta que “en el mes de marzo de 2014 se produjo la rotura de un caño de las instalaciones de Verasur, que derivó en un derrame de petróleo crudo, en el predio de uno de los vecinos, cuyos efectos fueron devastadores, y los resultados de los análisis de agua que consumen los vecinos, dan prueba de ello”. Como en el 70 por ciento del territorio del partido de Pilar, en Parada El Gallo no hay redes de agua potable sino que se obtiene agua directamente del pozo.

La Municipalidad salió al cruce de esta versión y, a través de una solicitada en los medios de la Secretaría de Industria y Desarrollo Económico, negó que se haya detectado sustancias contaminantes en el agua del lugar. “En lo que respecta al agua de la zona, se han realizado estudios a través del Laboratorio de Análisis Ambientales Industriales de esta Municipalidad, el cual ha sido acreditado por el Organismo Argentino de Acreditación bajo Norma ISO 17025 IRAM 301, y cuenta con profesionales competentes en la materia”, indicó la Comuna. A su vez, el gobierno local remarcó que “en dichos estudios no se ha encontrado presencia de hidrocarburos en el agua subterránea de la zona. No obstante ello, se continuaran realizando análisis, a fin de asegurar las condiciones sanitarias de la zona”.

A partir de la denuncia de los vecinos y diversas inspecciones, la Secretaría de Energía de la Nación dispuso el “cese de actividades y comercialización” de la empresa Verasur. Los vecinos cuestionaron la medida al entender que existen suficientes pruebas para cerrar el lugar definitivamente por el daño ambiental producido. “Es una clausura que no es clausura”, se quejó Érica Hahn, una de las frentistas denunciantes.

Según explicó, los resultados de los análisis de agua deberían ser evidencia sobrante para probar la contaminación que existiría en la zona. Denunció, sin embargo, que fueron rechazados por las autoridades competentes. “La Municipalidad sospecha que la muestra que dio contaminación por hidrocarburos está adulterada por nosotros, y quiere tomar sus propias muestras. Nosotros aceptamos pero sólo con contramuestras de nosotros, para controlar que no sean ellos los que adulteren; pero no aceptan”, dijo Hahn.

La ingestión de hidrocarburos en agua puede afectar tres sistemas orgánicos fundamentales: pulmón, aparato gastroinwwwinal y sistema nervioso. La hija adolescente de la vecina que encabeza la cadena de prowwwas fue diagnosticada hace algunos años con meduloblastoma, precisamente una afección cancerígena en el sistema nervioso central. La sospecha de que la enfermedad de su hija pudo haber tenido relación con la contaminación en la zona donde viven es el principal motor de su lucha contra la empresa denunciada.

“La Municipalidad no quiere que se demuestre el total desamparo al que fuimos expuestos los vecinos durante tanto tiempo. Y además aún quedan otras industrias por erradicar. No vamos a permitir que después de tanto tiempo nos vengan a prometer que las industrias van a funcionar bien. No lo hicieron hasta ahora. No las controlaron”, enfatizó Hahn.

El reclamo, en concreto, es que la zona sea declarada en Emergencia Sanitaria y que, como consecuencia, se clausure las empresas señaladas como contaminantes y se provea agua potable en bidones en los domicilios de todos los vecinos, bajo el apercibimiento de iniciar un medida cautelar ante la justicia.

Niños del paraje prowwwan frente a la planta de hidrocarburos: