El Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI) denunció un “violento desalojo” de un grupo de familias de la Comunidad Guaraní Mbya Chapa’í en el municipio de San Ignacio a 60 kilómetros de Posadas. “Desde el viernes último las familias viven la dramática situación de agresión y desalojo impulsado por empresarios inescrupulosos, con la complicidad del intendente local, Esteban Romero y las autoridades provinciales”, afirmó la organización en un comunicado.

La Asociación de Abogados de Derecho Indígena (AADI), por intermedio del Dr. Fernando Kosovsky se hizo eco del desalojo de las familias y presentó una denuncia ante la ONU (Organización de las Naciones Unidas). “La denuncia se radicó ante el Mecanismo de Expertos de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y ante la relatora especial sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de la ONU, Victoria Tauli Corpuz” afirmó al diario La Voz de Misiones.

Cinco hombres entraron al caserío donde habitan las familias, y con machetes y moto sierras, comenzaron a destrozar las viviendas. No tenían orden judicial y echaron en forma violenta a las familias que allí vivían. “Comenzaron a derribar las casas en presencia de niños y mujeres. La mayoría eran niños. Después que derribaron las casas, las prendieron fuego. Actuaron con total impunidad animados por el racismo y la discriminación, creyendo que los indígenas no tienen derechos”, relató Tiki Ramirez del Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (Endepa)

El Movimiento Nacional Campesino Indígena comunicó que empresarios rurales y el Intendente Esteban Romero estaban detrás del desalojo porque quieren volver productivas las 160 hectáreas que pertenecen a la comunidad guaraní, este campo “relevado y reconocidas como territorio de uso público, tradicional y actual de la Comunidad Chapa’í” por una resolución del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), en los términos de la Ley 26.160

Un empresario local se reconoce como propietario de esas tierras, el poder y los favores políticos hicieron el resto.”Estoy muy preocupada, destrozada. Gente de la municipalidad abrieron caminos y echaron árboles nativos, nuestra medicina natural y árboles frutales. Nos dolió a todos porque los chicos vieron cómo tiraban árboles de naranja, limones, palta y otras plantas que todos los años nos daban frutos”, denunció Itatí Brizuela, integrante de la comunidad Chapa’í, citada en el comunicado del MNCI.