La impunidad con la que se movió en las últimas horas Barrick Gold ha demostrado que la empresa canadiense mueve a su gusto la justicia de una provincia que ha caído de rodillas al imperio del extractivismo. La noticia de la apertura de la mina sin ningún control ambiental rebalsó el límite de los vecinos de la Asamblea Jáchal No Se Toca, quienes tomaron parte de la municipalidad tras conocer el hallazgo de mercurio en los ríos cercanos al pueblo.

Se detectaron altos niveles de mercurio en los acuíferos debido a los derrames en la mina Veladero”, declaró a la agencia Télam, Saúl Ceballos, asambleísta. Por lo menos hay tres pueblos que conviven con este metal en el agua que beben y usan para sus regadíos. La minería a cielo abierto, como la que hace Barrick tiene este costado más siniestro, sus ganancias millonarias se hacen a costa de perjudicar a pequeñas poblaciones que no tienen defensa ni siquiera voz, aislados entre montañas y valles, los habitantes de estas comarcas, sin saber, de un día al otro comiezan a enfermarse, pero entonces nadie los ve ni los oye, y de esta manera el negocio del extractivismo sólo es útil para quienes invierten en estos proyectos de devastadoras consecuencias contra la naturaleza.

Según el propio Ceballos “los análisis fueron hechos por especialistas de la Universidad del Cuyo, quienes por convenio monitorean toda la cuenca y emite estos informes a la Municipalidad y la Asamblea Jáchal No Se Toca. Estos análisis indican que hay mercurio en el acuífero subterráneo de la localidad de Mogna y altos niveles de ese metal en el río Jáchal en la zona de Tamberías y Pampa Vieja

La contaminación por mercurio es un genocidio silencioso, porque este metal –según lo OMS- al entrar en contacto con, por ejemplo, una mujer embarazada afecta directamente al desarrollo del feto. La exposición a mercurio produce en el feto “alteración del desarrollo neurológico. Por ello, la exposición a esta sustancia durante la etapa fetal puede afectar ulteriormente al pensamiento cognitivo, la memoria, la capacidad de concentración, el lenguaje y las aptitudes motoras y espacio-visuales finas del niño” Este metal está en el agua de los ríos que los habitantes de esos pueblos usan para beber, para regar sus plantas y para darles a sus animales.

El informe de la Universidad de Cuyo no deja lugar a dudas al afirmar que “los análisis indican que los niveles detectados –de mercurio- superan ampliamente los valores permitidos del Código Alimentario Argentino y la ley de Residuos Peligrosos para consumo de ganado” Las muestras hechas en los ríos indican además que desde el derrame de la mina Veladero de septiembre de 2015 han aumentado los valores no sólo de mercurio sino de aluminio y de escherichia coli. La cuenca del río Jáchal nace donde Barrick Gold tiene la mina Veladero. No hay forma que la contaminación se halla producido de otra manera que no sea por causa de la explotación de oro y plata.

Sólo del río Jachal hay 8 localidades que beben de esa agua. Tres poblaciones ya están afectadas directamente.

Los Asambleístas, al conocer este informe fueron hasta la municipalidad y pidieron hablar con el Intendente, pero éste ni siquiera se halla en el Departamento. Nadie sabe dónde esta. En las últimas horas, la policia los había rodeado y ni siquiera les dejaban beber el agua que sus compañeros les traían. Pretenden que la mina se cierre inmediatamente y que se convoque al Comité de Emergencia para que evalúe estos últimos informes.

Barrick Gold, mientras tanto, como declaró ayer, sólo pretende ser una empresa líder global en la extracción de oro, el gobernador de San Juan, los funcionarios de minería y el Jefe Comunal de Jáchal, parecen estar de acuerdo con esto y seguramente se estarán beneficiando con esta postura, a costa de la contaminación de su tierra.