Los derrames de combustible en la boya de Ancap son frecuentes. El último accidente de importancia en la boya fue el 28 de diciembre del año pasado, que determinó la necesidad de solicitar el apoyo de buzos de la Armada para buscar el lugar donde se había roto el oleoducto. En pasado 2 de Octubre volvió a fallar y hasta donde se sabe 200.000 litros de gasoil fueron a parar al lecho del río Uruguay. Transcurridos todos estos días, ni la empresa petrolera ni desde la delegación uruguaya de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) han dado respuestas a los pedidos de nuestro país para que se estudie el impacto de este derrame.

Ayer se realizó una reunión entre los miembros de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Concepción del Uruguay y el delegado argentino en la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), Héctor Retamal, por el derrame de gasoil. El objetivo fue intercambiar información sobre las medidas desplegadas tendientes a la cuantificación y esclarecimiento del derrame de al menos 200.000 litros de gasoil en el Rio Uruguay por parte de la empresa uruguaya Ancap.

Por su parte la CARU ha actuado de oficio y ha emitido un comunicado en las últimas horas, obviando el trabajo que debe hacerse sobre el impacto ambiental que genera el hecho de la inclusión de tanto combustible a este cauce de agua dulce. 

El parte de prensa dice lo siguiente: “La Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) informa que con motivo del derrame de gasoil en la zona de descarga de la ANCAP en la ciudad de Paysandú (ROU), se desarrollan las tareas pertinentes para conocer la situación del Río después del evento ocurrido en la madrugada del 2 de octubre de 2015. En la inspección visual que realizaron los Técnicos de la CARU el 5 de octubre, observaron manchas de gasoil desde la toma de combustible de la ANCAP hasta unos 2.000 m al sur de la toma. Estas manchas de combustible se extendían en forma irregular aproximadamente a 400 metros de la costa. También se observó combustible desde la desembocadura del arroyo La Curtiembre (Paysandú) hasta el Puente General Artigas.”

“Por otro lado, el 4 de octubre, la Prefectura Naval Argentina en coordinación con la CARU, registró pequeños vestigios de manchas oleosas con matices tornasolados sobre el Canal Principal en el Km. 180 y en el Km. 187 del Río Uruguay. Allí, personal de Prefectura no pudo precisar el tamaño de las manchas ya que se encontraban muy dispersas por la acción del viento y la corriente. Además, el 9 de octubre de 2015 la CARU recibió información de la Prefectura de Paysandú, sobre las medidas concretas adoptadas en conjunto con la ANCAP desde el día 2 de octubre con el fin de limpiar los restos de combustible en el curso de agua.”

“La CARU señala que toda la información que se reúna, permitirá determinar el alcance del derrame, como así también diagnosticar el estado actual del Río Uruguay. Por ese motivo y para hacer un análisis integral de la situación, el Organismo Binacional trabaja de forma coordinada con Obras Sanitarias del Estado y con las Prefecturas de ambas márgenes. Ante la situación, la Delegación argentina ante la CARU propuso un estudio de impacto ambiental sobre el derrame de combustible. Asimismo, la Delegación Uruguaya se encuentra en comunicación permanente con las autoridades competentes de su país y comunicará, en cuanto esté disponible la información, las causas del accidente, la magnitud y las medidas a tomar para prevenir nuevos derrame”

La respuesta uruguaya no debería ser tan lenta teniendo en cuenta que la CARU tiene todas herramientas para hacer un estudio serio y práctico sobre el impacto ambiental que generó esta pérdida, impacto que debería decir qué grado y cantidad de combustible presenta el agua y qué consecuencia traería para la fauna ictícola del rio Uruguay.