Por Leandro Vesco / Fuente: Alfredo Lomanto

Juan Pablo Mauti y Matii Pieri, integrantes de Cantineros Santa Fe, nos proponen un viaje de sabor por el mundo de los aperitivos, en este caso con dos de las bebidas más representativas de los argentinos: Pineral y Amargo Obrero. Ambas tuvieron sus días de gloria, luego con el advenimiento de nuevas modas y costumbres se fueron quedando rezagados a un rincón en los anaqueles de viejos bodegones y almacenes de barrio. Hoy gracias al trabajo de los cantineros, que buscan revalorizar las bebidas tradicionales, es que los aperitivos viven un resurgimiento en las barras de los bares.

El Lugar donde se desarrollara este #DesafioVermouth acompaña con su historia a las bebidas elegidas. Monte Líbano Bar nació como almacén de ramos generales en 1916 y era el lugar donde se podía tomar un vaso de vino, una copa de ginebra o los ya mencionados aperitivos, además se despachaban todo tipo de mercaderías típicas de un almacén de esa época, desde fideos sueltos hasta herramientas e indumentarias. Hoy en día el local mantiene mucho de su estilo original incluyendo algunos muebles.

Un aperitivo es un coctel o bebida que se toma antes de empezar la comida para abrir el apetito. El vermouth, al estar hecho a base de especies y hierbas un tanto amargas, hace que uno se sienta más hambriento y listo para comer, además de ser uno de los ingredientes más importantes en la coctelería clásica. En nuestro país además tiene el peso de un acto religioso.

Pineral Nació en los años 30 a raíz del éxito que tenía el Fernet en Argentina. Con receta propia, macerando infusiones alcohólicas con hierbas aromáticas y cítricos, es una fórmula secreta de los hermanos Pinni. Conocido como “el fernet de los pobres”. Hermenegildo Pini, inmigrante italiano, fundó en Buenos Aires en 1864 Pini Hermanos & Cia,  cuyo producto estrella resultó ser el aperitivo Pineral. Inventado por su primo Achille Pini, quien vino desde Italia especialmente para trabajar con Don Pini, hizo el Pineral como una réplica del antiguo bitter “Aperital Delor” francés. Este tipo de bebidas se utilizaban en aquella epoca como tónicos, reconstituyentes estomacales, estimulantes y vigorizantes.
Algo tiene el Pineral de bohemio y popular, tanto que Angel Villoldo (creador del tango “El Choclo”) le dedicó en 1905 un tango instrumental llamado “Pineral” y casi un siglo después el grupo de rock “Pez” lo incluyo en el estribillo de su tema “El Cantor” de 2001 que dice: “Noche de narices frías por yirar de bar en bar, un Pineral pide el cantor, Fernet piden los demás.”

El Amargo Obrero fue creado en 1887 por Pedro Calatroni y Hércules Tacconi en Rosario, está hecho a base de hierbas y alcohol y es señalado históricamente como “la bebida peronista”, ya que nació como la reacción a las bebidas dulces que tomaban las clases burguesas. En 1980, la compañía Cepas Argentinas SA adquiere la marca de sus dueños originales. Hoy, los nuevos propietarios afirman: “Amargo Obrero es una bebida laburante, hecha por y para laburantes que defienden la cultura nacional”.

El desafío que plantean estos dos cantineros de Santa Fe viene a ser también un justo homenaje para dos bebidas que han forjado a varias generaciones, tanto en las ciudades como en las pulperías y almacenes de ramos generales, acompañando al trabajador y aquel ser que antes de llegar a su casa pasaba por los bodegones para sintetizar en un trago el fin de un día largo marcado por el esfuerzo. Nuestro país es una nación hecha por ceremonias y tradiciones que no deben perderse, las nuevas generaciones de cantineros al proponer estas actividades logran el traslado de estos ejes rectores de nuestro más profundo ser nacional.