La tensión volvió a dominar la Patagonia, al menos 300 agentes de la Gendarmería, Policía Aeroportuaria y Prefectura participaron del desalojo a la comunidad mapuche que se había asentado a orillas del lago Mascardi, dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi. Desde el 14 de septiembre esta comunidad originaria había formado el Lof “Lafken Winkul Mapu”, con la intención de recuperar tierras ancestrales. Denuncian que hay cinco mujeres detenidas y cuatro menores en la Delegación de la Policía Federal de Bariloche.

Luego de la muerte de Santiago Maldonado, quien en causas que aún no se pueden determinar, perdió la vida en un desalojo similar a este, pero en el Lof de Cushamen, la relación entre los mapuches y las fuerzas de seguridad quedaron quebradas. “Sólo pedimos permiso a los ‘pu ñien’ y ‘pu newen’, que son nuestros espíritus sagrados, que están ahí desde siempre. No queremos negociar con Parques ni con nadie. Vamos a cuidar el territorio para nuestra autoridad y su familia, y vivir ahí como mapuches, sin cortar árboles, romper ni ensuciar”, habían dicho los miembros de este nuevo Lof el pasado 14 de septiembre al ingresar al Parque Nacional Nahuel Huapi. El asentamiento estaba compuesto por alrededor de 70 personas. En aquel momento fueron enfáticos al reconocer que no tenían relación con la RAM (Resistencia Ancestral Mapuche) y tampoco con los mapuches que tienen emprendimientos turísticos comunitarios dentro del propio lago Mascardi.

El operativo de desalojo comenzó este 23 de noviembre a primera hora y fue realizado bajo la supervisión del Juez Federal Gustavo Villanueva. Además de la cuestionada Gendarmería, hubo miembros de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y de Prefectura Nacional, que actuaron por tierra y, además, utilizaron motos de agua, botes semirrígidos, y helicópteros con drones. El desalojo tuvo momentos de tensión cuando los miembros de las fuerzas de seguridad sacaron a la fuerza a niños y mujeres, y dejaron a un costado de la ruta las pertenencias de los mapuches: ropa, colchones, mantas y hasta juguetes.

Desde el Lof aseguran que fueron detenidas cinco mujeres y cuatro menores, entre ellos -según señala el diario Río Negro- un niño de un año, que están en la Delegación de la Policía Federal en Bariloche. Integrantes de la comunidad se hallan en la puerta del edificio reclamando la liberación inmediata de las mujeres y los menores. Aseguran que antes de que se produzca el desalojo por la fuerza, ellos habían advertidos que estaban dispuestos a participar “de una mesa de diálogo y trabajo”. Luis Pilquiman, del Lof aseguró que dos de estas mujeres fueron trasladadas a un centro de salud “para hacerles una placa” La información oficial aún no ha sido difundida, el silencio del Estado es un denominador común en esta clase de acciones.

De esta manera, otra vez se debió usar la fuerza antes que el diálogo para desalojar a una nueva comunidad que pide y exige el derecho de vivir en sus tierras bajo los preceptos del cuidado del medio ambiente y al amparo de sus seres sagrados.