Con el objetivo de mejorar el rendimiento de las tecnologías de impresión 3D, especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) desarrollaron una alternativa para reemplazar la plataforma extranjera por una nacional con mayores prestaciones, ya que en Argentina la mayoría de las impresoras 3D funcionan mediante una placa electrónica importada llamada Arduino. 

El proyecto, que cuenta con financiación del Ministerio de Ciencia Tecnología e Innovación Productiva de la Nación, consiste en una adaptación de la Computadora Industrial Abierta Argentina. Se trata de una plataforma electrónica desarrollada para cubrir las necesidades propias de las impresoras 3D.

“El objetivo es agregar valor al sector nacional de impresión 3D, para diferenciarlo de tecnologías de origen importado y favorecer el desarrollo de sistemas que se adecúen a las características de la producción local”, destaca la diseñadora industrial Raquel Ariza, directora del Centro INTI-Diseño Industrial y coordinadora del equipo que desarrolla el proyecto.

El sistema integrado de hardware y software desarrollado en el INTI permite manejar motores, cabezales, controlar temperatura y extrusores de impresoras 3D; tiene acceso a internet; entre otras prestaciones. “Una diferencia importante que lo distingue de las plataformas basadas en Arduino, es la posibilidad de expandir funciones, gracias a que posee un microcontrolador más poderoso”, explica el ingeniero Gustavo Alessandrini del Centro INTI-Electrónica e Informática, que forma parte del grupo de trabajo.

En la actualidad los técnicos se encuentran probando el diseño del hardware y adaptando la arquitectura del software. Además en abril se realizó una reunión en el INTI con los fabricantes nacionales de impresoras 3D para invitarlos a participar activamente del proyecto poniendo a disposición sus equipos con el fin evaluar cómo responden a la nueva plataforma.

“La experiencia permitirá al Instituto conformar un equipo de trabajo multidisciplinario e integral entre especialistas de los Centros de Córdoba, Rafaela, Diseño Industrial, Electrónica e Informática, Mecánica, Micro y Nano electrónica y Plásticos. Además redundará en el desarrollo de nuevas capacidades y de un aprendizaje consolidado en relación a la tecnología de impresión 3D”, agrega Ariza.

Los especialistas prevén que para fin de año estará cerrado el prototipo con la placa en funcionamiento, y con el sistema integrado de hardware y software.