Entre las cuarenta aves secuestradas se encontraban siete cuchillos, jilgueros, cabecitas negra, carpintero real, reina mora, cardenal amarillo, diuca, cardenal copete rojo, cimarrones y yal, además de tramperos, transportines y jaulas, según informaron voceros de Fauna Silvestre.

Del total, 18 aves silvestres eran traficadas desde la provincia de La Rioja para luego transportarlas hasta Mendoza donde serían comercializadas, y el resto se rescató de dos domicilios particulares, donde tres personas quedaron a disposición de la Justicia”, indicaron las fuentes.

Las aves fueron transportadas en cajas de cartón dentro de un bolso de mano de una persona que viajaba en colectivo de larga distancia. Al llegar a Mendoza, las aves fueron dejadas en un domicilio particular, donde aparentemente quedarían hasta ser comercializadas.

Empleados de Fauna, personal de la Policía Rural y del Ministerio de Seguridad lograron desarticular “una operación de tráfico ilegal de especies silvestres, a la vez que se sospecha que en la organización delictiva participaba un agente policial”, indicaron.