Sin llamar a audiencia pública, ni consultar con especialistas en cuestiones ambientales y con un costo de 200 millones de pesos desde hace algunas semanas las topadoras están modificando el curso del río Xibi Xibi que atraviesa la ciudad de San Salvador de Jujuy con el propósito de hacer realidad el Parque Lineal Paseo Río Xibi Xibi. La obra se hace dentro de una Reserva Natural.

El gobierno municipal, desoyendo las críticas y el rechazo comunitario, comenzó a hacer este proyecto urbanístico que está destruyendo el cauce natural del río que es un emblema para la localidad. Con maquinaria pesada se propone remover el lecho y hacer terrazas para consolidar el perfil de la orilla del río, con el objetivo de evitar inundaciones el remedio será peor que la enfermedad: al modificar la traza natural del río la velocidad de su cauce aumentará.

Para hacer la obra, se han talado árboles centenarios. Los vecinos y estudiantes de la Facultad de Agrarias se han manifestado para expresar su rechazo por la obra y denunciar irregularidades. La licitación se hizo en febrero sin tener un estudio de impacto ambiental, ni se llamó a una Audiencia Pública, siendo que es una obra que modifica el medio ambiente y cambiará la vida de los vecinos.

El principal obstáculo para llevar adelante este megaproyecto es que ambas márgenes del río Xibi Xibi están protegidas ya que están incluidas en la Reserva Natural Municipal Río Xibi Xibi, que fue creada en el año 1995, pero que nunca tuvo un equipo que controlara y delimitara la actividad humana dentro de ella, teniendo en cuenta que el río cruza la ciudad. El municipio, antes de embarcarse a hacer esta obra, debió llamar a ONG´s y especialistas en medio ambiente para que instrumentaran las normas para hacer cumplir la Ordenanza que creó la Reserva y que expresa que queda totalmente prohibido hacer cualquier clase de obras “transitorias o definitivas, como también el aprovechamiento de la fauna, flora con fines comerciales o lucrativos, extracción del montes y áridos o el aprovechamiento de los cursos de agua

Esta Reserva Natural urbana podría ser una posibilidad para que la ciudad y el entorno natural pudieran convivir, y los vecinos poder tener un espacio para la recreación, cuidando el ecosistema del que el hombre es parte. Lejos de promover esto, el gobierno municipal de San Salvador eligió la tala y las topadoras.