“Liolaemus absconditus” o “lagartija oculta” es la denominación de una nueva especie de lagartija que se halló en las Sierras de Tandilia, provincia de Buenos Aires, en referencia a su poca tendencia a la exposición en ambientes abiertos.

Se trata del descubrimiento de un grupo multidisciplinario compuesto por investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP), y por miembros de la Secretaría del Medio Ambiente de la Municipalidad de General Pueyrredon.

Las sierras de Tandilia preservan las rocas y estructuras fósiles más antiguas de la Argentina, con más de 2200 millones de años. En sus 300 kilómetros, albergan más de 300 especies de plantas nativas y una riqueza en especies endémicas.

La “lagartija oculta” mide aproximadamente unos 17 cm de largo, su coloración dorsal es marrón grisácea homogénea con dos bandas marrón claro, tenues, es ovípara, insectívora y saxícola, es decir, que vive preferentemente en zonas rocosas.

Su área de distribución corresponde a sierras de baja elevación con alturas máximas de entre los 400 o 500 metros sobre el nivel del mar y situadas en el centro-este de la ecorregión Pampeana.

Las sierras de Tandilia son el ecosistema con menor grado de protección del sudeste bonaerense y están constantemente amenazadas por la actividad expansiva agrícola-ganadera de la zona”, indica Oscar Stellatelli, uno de los investigadores del CONICET, y agrega que “la conservación de la lagartija oculta, como así también de otras especies de flora y fauna nativa persiste debido al paisaje agreste que actúa como refugio y reservorio. Los avances de cualquier actividad económica hacia las sierras puede poner en peligro a estas especies”, concluye Stellatelli.

El grupo de investigación está formado por Carolina Block y Oscar Stellatelli, ambos investigadores asistentes del CONICET Mar del Plata y miembros del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMYC, CONICET – UNMDP), junto a Laura Vega y Enrique Madrid, investigadores de la UNMDP y con lugar de trabajo en el IIMYC, Sebastián Quinteros, investigador principal del Instituto de Bio y Geociencias del NOA (IBIGEO, CONICET – UNSA) y Patricio Bellagamba, en representación de la Secretaria del Medio Ambiente de General Pueyrredón.