La titular del Centro de Bioética de la Universidad Católica de Córdoba (UCC), Mónica Heinzmann, fue desplazada de su cargo tras la publicación de un artículo crítico sobre el uso de agroquímicos en una revista digital de dicha casa de estudios, el cual fue despublicado de la web.

Medios locales consultaron por la situación a la UCC, desde donde señalaron que no emitirían ningún comunicado al respecto. Sólo se consignó que el mandato de la especialista había caducado, cuando en realidad esta aseguró que su cargo caducaba en febrero de 2017, por resolución rectoral.

Profesores e investigadores y una agrupación estudiantil firmaron una carta dirigida al rector Alfonso Gómez en la que manifestaban su “profundo malestar” por la situación, que incluyó la remoción del sitio web del texto en el que se consignaban opiniones de Heinzmann y Diego Fonti, además de otras fuentes.

La primera carta que cuestionaba cómo se había abordado la situación consignaba que los docentes estaban molestos por “la censura de expresiones vertidas por algunos de sus miembros a propósito de un artículo publicado en la revista Noticias de la UCC”. El texto dice: “Nos llena de estupor la decisión de las autoridades de la Universidad que, no sólo avanza sobre el derecho humano de la libertad de expresión, sino que lo hace atentando contra uno de los pilares de la institución universitaria: la promoción del debate plural y académico. Si hubo intereses que se sintieron afectados por las expresiones del Centro de Bioética, lo que correspondía era invitarlos a formular sus contraargumentaciones por el mismo medio, en un debate libre y abierto”.

Luego, el 12 de abril, un grupo firmantes de ese primer texto, se reunieron con las autoridades: el rector Gómez, el vicerrector de Medio Universitario Claudio Gelmi y Fernando Pedri, decano de Ciencias Agropecuarias. Por los docentes fueron Cristina Etchegorry (Ciencias Económicas); Andrea Gigena, Valeria Brusco, Marcelo Nazareno (Ciencias Políticas), y Gustavo Cruz (Filosofía y Humanidades). En ese encuentro, según escribieron los docentes, el rector admitió que el artículo se retiró por decisión suya. Y que Ciencias Agropecuarias había señalado “errores técnicos”.

De los docentes surgió un nuevo texto en el que se informó que se habían planteado distintas cuestiones, entre ellas: “…el problema de la ‘censura’ (fue el término que utilizamos) en la versión on line de la Revista Noticias UCC de un artículo crítico a los “agroquímicos”, lo que nos impidió conocerlo, todos nos enteramos de su existencia por colegas directamente implicados en el mismo”. Y también: “También se aludió a la condición de trabajadores de todos los docentes-investigadores, lo cual ante lo sucedido generaba un ambiente de temor entre la necesidad de preservar la fuente de trabajo y la duda sobre si en la UCC se puede expresar con libertad las investigaciones y opiniones sobre temáticas tan sensibles como los modos de producción”.