El yaguareté Nahuel está a punto de culminar su período de cuarentena en la Estación Biológica de Corrientes, en el municipio de San Cayetano, a unos pocos kilómetros de la capital correntina. Ayer fue sometido a estudios para determinar su estado de salud y se le tomaron muestras de sangre y de ADN. Además se le colocó el radio collar, se le realizó ecografía para descartar posibles problemas con los riñones (frecuentes en felinos) y además se le revisó la boca.

Como algo extra se realizó una extracción de semen con el fin importante de obtener información sobre la calidad reproductiva de Nahuel, todos los resultados fueron positivos, así que da esperanza para un futuro con cachorros en el Centro de Cría en la reserva San Alonso, en medio de los Esteros del Iberá si es que hay compatibilidad con Tobuna, que espera desde mayo la llegada de un macho para procrear.

Nahuel nació en Uruguay y vino desde un zoológico de Neuquén, gracias a una triangulación que incluyó al zoológico de Buenos Aires, que mandó otro ejemplar al sur, emparentado con Tobuna, por lo que quedó inhabilitado para formar parte del proyecto de recría. Nahuel es un macho de nueve años y buen estado físico.

Para que Nahuel llegara a Corrientes han pasado meses de trámites y gestiones. Por un lado, era necesario comprobar que Nahuel no tenía parentesco directo con Tobuna, la hembra que está actualmente en los Esteros, y al mismo tiempo verificar que ambos animales eran parte del linaje genético al que pertenecen los yaguaretés argentinos.

Una vez que se supo que Nahuel era el macho genéticamente correcto para Tobuna, el zoo de Bubalcó aceptó canjear a este animal por otro macho de yaguareté presente en Buenos Aires de nombre Tango (quien está directamente emparentado con Tobuna y, por tanto, no servía como pareja) para que el zoo de Buenos Aires pueda donarlo luego al Centro de Cría construido en Iberá.

Ahora todo depende de que haya “química” entre Tobuna y Nahuel, y la naturaleza hago lo suyo. Si Tobuna queda preñada, en otros tres meses, nacerían los primeros yaguaretés que se criarán en un ambiente natural. La jaula de “entrenamiento” tiene una decena de hectáreas y contiene a varios ambientes juntos, por lo que los cachorros deberán aprender a cazar y valerse por sí mismos con la guía de la madre.

Ni Tobuna ni Nahuel serán reintroducidos, ya que se criaron en cautiverio y liberarlos puede ser peligroso para los humanos del entorno. En cambio, después del aprendizaje, sus cachorros sí podrán ser liberados en los Esteros, marcando así un hito en la conservación natural, ya que en Corrientes el yaguareté se extinguió hace más de 60 años.