Después de una década de estar ausente en la Antártida, el rompehielos Almirante Irizar partirá del puerto de Ushuaia con destino final al continente blanco para cumplir con la primera etapa de la Campaña Antártica de Verano 2018, el buque que había partido del puerto de Buenos Aires el pasado 26 de diciembre podrá reabastecer  las bases argentinas, mucha de las cuales tienen serios problemas de desabastecimiento.

Se esperaba con ansias la partida del Irizar. Las bases argentinas en la Antártida dependían del rompehielos para asegurarse provisiones para poder pasar el año antártico. En la etapa inicial el Rompehielos visitará las Bases Marambio, Petrel, Cámara, Orcadas y Belgrano II. Luego de esta primera etapa regresará a Ushuaia para reaprovisionarse y poder salir nuevamente a la Antártida para poder completar el recorrido, llevando provisiones a la Bases Brown, Frei, San Martín, Groussac, Carlini, Esperanza y Orcadas.

El buque transportará 6.187 toneladas de víveres, 432 tambores de combustible (el bien más preciado en la Antártida), 292 tubo de gases (nitrógeno, helio, oxígeno y acetileno) y 87.178 toneladas de carga general. El Irizar tiene una tripulación de 173 personas, 95 de las cuales se encargarán de la tarea de descarga de todo el material que se lleva. Para completar con sus fines científicos, cuenta con 13 laboratorios para realizar estudios de glaceología, meteorología, química, microbiología, biología marina y oceanografía.

El Rompehielos tiene nuevas prestaciones después de que se lo sometiera a intensos trabajos de modernización luego de que en el año 2007 sufriera un incendio en alta mar. El Ministerio de Defensa informó que duplicó su capacidad de transporte y se incrementó un 600% la cantidad de espacio dedicado a la investigación científica. Entre otras de las novedades que optimizan las tareas del buque se renovaron los sistemas de climatización, cámaras frigoríficas, destiladores de agua potable y el sistema de descongelamiento de la pista de aterrizaje.