A diez años de su incendio, el Rompehielos ARA Almirante Irizar volvió a reconocer el agua. En el Complejo Industrial y Naval Argentino del Puerto Sur zarpó esta semana para hacer su primera navegación en una década para ajustar su propulsión, verificar la respuesta de los motores, ajustar sistemas y equipos. El rompehielos fue sometido a una completa reconstrucción y modernización.

Esta navegación de prueba es un proceso determinante en la recuperación de nuestro único rompehielos. En el agua la tripulación trabajará en maniobras de Aceptación de Puerto HAT (Habor Acceptance Test), de Mar SAT (Sea Acceotance Test) y de Hielo. Esto permitirá realizar las certificaciones finales para que el buque esté operativo nuevamente.

El 10 de abril de 2007 el Almirante Irizar sufrió un incendio cuando se hallaba a 260 kilómetros de Puerto Madryn, destruyendo en forma completa el sistema de energía, las llamas afectaron al hangar donde se hallaban los dos helicópteros Sea King. En el momento del siniestro había 241 tripulantes a bordo. El fuego se descontroló obligando al comandante del buque, el Capitán Guillermo Tarapow a ordenar la evacuación total de la nave. Hubo cuatro heridos y ninguna víctima fatal.

A principios del año 2010 el astillero Tandanor comenzó a trabajar en la reconstrucción del rompehielos, emblemática nave que asiste a las bases antárticas argentinas. Luego de siete años de trabajos, el “Irizar” se convirtió en un rompehielos único en el hemisferio sur. En los arreglos se incluyó la incorporación de tecnología de última generación, con las normativas internacionales de cuidado del medio ambiente. Duplicó su capacidad de gas oil antártico y aumentó un 600 por ciento su espacio dedicado a la investigación científica.