La Selva Misionera pertenece al grupo de las selvas tropicales húmedas de América del Sur, y por ello es considerada un área de endemismo y de alta diversidad a nivel mundial y neo-tropical. Estas características la convierten en un centro turístico estratégico, ideal para visitar durante todo el año.

En ella están insertos los destinos y atractivos más importantes de la provincia, como son las Cataratas del Iguazú, los Saltos del Moconá y los más de 500 saltos diseminados en toda su geografía, como el Salto Encantado y Yasí, entre otros.

Famosa por ser el bosque más biodiverso de Argentina, la Selva Misionera “es productora de vida para las próximas generaciones, expresó el subsecretario de Ecoturismo y Promoción de Actividades Económicas Ambientales Sustentables de Misiones, Fabio Zappelli, quien lo adjudicó, en gran parte, “al trabajo de la provincia por cuidar la selva, que es la última del territorio nacional con 1.320.000 de hectáreas, lo que significa un tercio de la superficie de Misiones“.

Elegida recientemente como una de las Siete Maravillas Naturales Argentinas, la Selva Misionera se destaca por su conservación. Incluye la Reserva de Biósfera Yabotí; más de ochenta comunidades Mbyá guaraníes; y los tres Ríos más grandes y caudalosos de la Argentina después del Río de la Plata: el Río Paraná, Iguazú y el Uruguay.

Además, tiene 500.000 hectáreas de parques y reservas públicas pertenecientes al Sistema Provincial de Áreas Protegidas. También es el área con más especies propias o endémicas que “se ha convertido en un santuario para los observadores de aves por la gran variedad y exclusividad de especies contenidas en sus 25 Áreas Importantes para la Conservación“, agregó Zapelli.

Todo ello complementado por cadenas serranas que alteran el relieve del suelo resaltando la exuberancia del paisaje, que se entremezcla con otro atractivo inigualable que la distingue, que es la cultura de sus pueblos“, precisó.

Es habitada por guaraníes de la etnia Mbyá, quienes conservan tradiciones vinculadas la alimentación y al ejercicio de la medicina naturales, así como para la construcción de viviendas y la elaboración de artesanías. Sus hábitos de vida pueden observarse durante la visita a la Huella Guaraní, otro de los atractivos de la provincia. Por su diversidad y riqueza, la Selva Misionera ofrece un recorrido único por la historia de la provincia y de la Argentina para visitar los 365 días del año.