Por su potencial para prevenir un problema de salud de índole mundial y por su capacidad inventiva, un proyecto de start-up (programa de aceleración de empresas emergentes) de investigadores argentinos que permite medir la viscosidad de la sangre utilizando tan solo una gota de muestra, fue seleccionado entre 400 provenientes de todo el mundo para formar parte de un entrenamiento intensivo en Singularity University de Silicon Valley, el centro de innovación tecnológica estadounidense.

El equipo está integrado por los doctores en Física Nadim Morhell, Darío Antonio y Hernán Pastoriza, investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), fundadores de una empresa de base tecnológica con sede en Bariloche y egresados del Instituto Balseiro, dependiente de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCu) y de la Comisión Nacional de Energía Nuclear (CNEA).

El microviscosímetro de sangre es un equipo de bajo costo especialmente diseñado para diagnóstico clínico, que permite medir la viscosidad de la sangre utilizando tan solo una gota de muestra. La viscosidad sanguínea es uno de los parámetros más relevantes para evaluar complicaciones en el sistema cardiovascular de un paciente, particularmente en aquéllos con problemas de coagulación sanguínea o falta de irrigación de tejidos. Su utilización estaría dada mediciones de la sangre en recién nacidos para el diagnóstico y seguimiento de hiper-viscosidad sanguínea relacionada con la policitemia neonatal. En la actualidad, el equipo se encuentra en el final del denominado estudio de fase preclínica y está a punto de pasar a la fase clínica.

El dispositivo tiene un concepto de utilización similar al de los medidores de glucosa de los pacientes diabéticos, con un equipo sensor y tiras reactivas descartables. En este caso el insumo descartable es un chip desarrollado con tecnologías de microfabricación equivalentes a las de la industria electrónica. El chip se coloca en una ranura del microviscosímetro, se deposita una gota de sangre allí y ésta comienza a fluir a través de pequeños canales embebidos en él. Un sensor óptico integrado analiza automáticamente el movimiento el líquido y dos minutos después se presenta en pantalla el valor de viscosidad. Finalmente se lo retira y se lo descarta.

Este proyecto participó anteriormente en el Concurso Nacional de Innovaciones INNOVAR 2015, también contó con financiamiento del Fondo Argentino Sectorial de la Agencia (FONARSEC) a través del instrumento de Empresas de Base Tecnológica (EMPRETECNO PAEBT) por un monto total de proyecto que asciende a los $3.504.894; por último, recibió en su primera etapa un subsidio por parte de la Fundación Argentina de Nanotecnología (FAN) dentro de la categoría de Proyecto Pre Semilla, que financia iniciativas vinculadas con dicha disciplina.