El acusado fue detenido en una vivienda donde secuestraron un rifle calibre 22 marca Groove Barrel que habría sido el arma que utilizaba para los ataques a las mascotas y municiones.

El procedimiento se realizó tras reiteradas denuncias que lo acusaban como autor de numerosos hechos y sobre el que pesa una denuncia por infracción de la ley 14.346 de protección contra el maltrato animal, que establece penas de 15 días a un año de prisión, en suspenso para las personas que maltraten o hagan víctimas de actos de crueldad a los animales.

Una buena noticia es que se logró rescatar a un perro que recibió un tiro en una de sus patas, que le provocó una fractura de fémur. El animal quedó a resguardo del personal policial del destacamento policial de Arana, a la espera de su traslado a un lugar especializado, según lo dispuesto por la fiscalía de turno, a cargo de la investigación.