Por Leandro Vesco

Se celebra en todo el país el 10 de noviembre el día de la Tradición, en homenaje a quien fuera el hombre que mejor entendió el modo de vida de nuestro arquetipo nacional, el gaucho. José Hernández fue el autor de la obra cumbre de la literatura argentina, “El Gaucho Martín Fierro”, el libro que se vendió en las pulperías y que desde el escenario rural se proyectó a todo el país.

La vida de José Hernández es la historia de un hombre federal que luchó toda su vida contra la idea de un país unitario y mantuvo una confesa enemistad con Sarmiento y Mitre, a quienes desde la pluma los expuso como hombres que pretendían dividir al país. Hernández fue antes que todo, un libre pensador que vió como quien percibe un rayo de sol el espíritu de la nación, en sus años de formación. Supo, acaso fue uno de los primeros, que al país lo hacían los hombres de a caballo, aquellos que atravesaban distancias que se medían en Eras pampeanos, los hombres que trabajaban la tierra, los que dormían bajo las estrellas en el campo, germinando la Identidad Nacional.

Nació un 10 de noviembre de 1834, fue militar, político, periodista y poeta. Todos ellos fue Hernandéz, pero para la historia fue el padre de Martín Fierro. Se enfrentó al predominio de la Ciudad de Buenos Aires en la organización del país, entendió que las provincias no tenían que estar ligadas al gobierno de Buenos Aires, fue un defensor de la idea federal. Vivió en años intensos, de gran agitación. Por medio del periodismo plantó sus ideales y los de muchos. Tuvo un protagonismo central en las últimas rebeliones federales comandadas por el caudillo Ricardo López Jordán, lo que le valió vivir en el exilio en Brasil.

En 1872 regresó a nuestro país y por medio de las letras continuó luchando por un país federal. En este año esgrimió la que fuera su mejor arma: la publicación de su obra magna, “El Gaucho Martín Fierro”, allí relató en poesía la vida de este gaucho renegado que se enfrentaba al sistema. El libro expone como nunca antes la realidad que vivía el gaucho en las soledades pampeanas. Cuenta la historia de Martín Fierro que trabaja en el campo en la zona marginal de frontera, vivía con su mujer y sus dos hijos hasta que es obligado a servir al Ejército para pelear contra el indio. Hernández describe la penosa vida que se vivía en los fortines sirviendo a la causa nacional, sin recibir la paga, ni tener comida asegurada y sometido a castigos inhumanos. Martín Fierro decide desertar y se escapa, al volver a su casa encuentro que su mujer y sus hijos han tenido que separarse para sobrevivir. El sistema nacional se muestra con total desnudez en el abandono que somete a sus ciudadanos. Martín Fierro de esta manera comienza a vagar por el campo, frecuentando pulperías, llevando una vida solitaria y errrante.

El libro fue un éxito inmediato, la particularidad fue que se vendía en las pulperías, allí donde el gaucho frecuentaba, era leído en fogones bajo la luz de la luna pampeana. Fue tal el éxito que debió hacer una segunda parte, “La Vuelta de Martín Fierro”, publicado en 1879. Hernández además fue autor de “Vida de Chacho”, “Instrucción del Estanciero” y “Las Islas Malvinas”, entre otros libros. Fundó el periódico “El Argentino” en Paraná, y el “Río de la Plata” en Buenos Aires. Desde allí combatió las ideas de Sarmiento y Mitre. El último cargo que ocupó fue el de Senador por la Provincia de Buenos Aires. Falleció el 21 de octubre de 1886.

El Federal, en su recorrido por los caminos rurales de la provincia de Buenos Aires, ha hallado verdaderos gauchos que representan el prototipo del ser nacional campero, como Don Barragán en Cura Malal, o Zacarias Silvera en los campos de Suárez.  José Hernandez reunió en su obra el pensamiento del habitante de las llanuras, del hombre común, del caminante y del irredento. Sintetizó en Martín Fierro, la tradición de un país que estaba germinando.

Algunas frases memorables de José Hernandez:

“Un padre que da consejos, más que padre es un amigo.”

“Muchas cosas pierde el hombre que a veces las vuelve a encontrar, pero les debo enseñar, y es güeno que lo recuerden, si la verguenza se pierde jamas se vuelve a encontrar.

“Los hermanos sean unidos porque ésa es la ley primera. Tengan unión verdadera en cualquier tiempo que sea, porque si entre ellos se pelean, los devoran los de afuera”

“Mi gloria es vivir tan libre, como el pájaro del cielo, no hago nido en este suelo, ande hay tanto quen sufrir; y naides me ha de seguir cuando yo remuento el vuelo”