No es nada nuevo que el sobrepeso afecta negativamente la salud. Pero ahora se descubrió que las personas obesas son 25 veces más propensas a tener problemas sexuales que las de peso normal. El tema es así: con el ejercicio físico liberamos más endorfinas, y por ello sentimos una sensación mayor de placer y satisfacción en nuestra sexualidad. La obesidad y el sobrepeso, que afectan a más de la mitad de la población argentina, influyen en la vida sexual, tanto a nivel físico como emocional.

Los expertos en actividad física y coaching de PronoKal, empresa especializada en tratamientos de pérdida de peso basados en dieta proteinada, lanzan un mensaje: la pérdida de peso contribuye a mejorar la vida sexual. La obesidad y el sobrepeso afectan, según los últimos datos de la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, a más de la mitad de los argentinos.

Además, según un estudio realizado por la “Diet and Fitness Center” del centro médico de la Universidad de Duke (EUA), un exceso de peso puede comportar problemas disfunciones sexuales. El estudio1, realizado a 1.200 personas, presentó que las personas que sufren obesidad o sobrepeso son 25 veces más propensas a tener problemas sexuales que las de un peso normal. Esto puede deberse, entre otras causas, a que el exceso de grasa provoca un descenso en las hormonas sexuales, tanto en mujeres como en hombres, reduciendo así el deseo sexual hacia otras personas.

Por ello, al iniciar el proceso de pérdida de peso, la DHEA (una hormona que interviene en la producción de hormonas sexuales) vuelve a equilibrar la producción de éstas generando más autoestima y un mayor sentimiento de deseo sexual. La buena noticia es que la pérdida de peso contribuye a mejorar la vida sexual. Según Felipe Isidro, responsable del Departamento de Actividad Física de PronoKal “una mayor actividad física y un peso saludable son sinónimo de más y mejores encuentros sexuales.

Con el ejercicio físico liberamos más endorfinas, eso facilita lograr el placer sexual y, nos protege de las enfermedades circulatorias reduciendo el riesgo de impotencia en los hombres. La obesidad y su efecto directo en la vida sexual se han convertido en un problema común que debe de abordarse de forma multidisciplinar para aumentar la calidad de vida de quienes lo padecen. Por otro lado, el exceso de peso afecta directamente al aspecto psicológico del paciente, esto desencadena otro factor influyente en la vida diaria y especialmente en su sexualidad.

Según Pilar Morales, responsable del área de coaching de PronoKal, “tener una autoestima adecuada ayuda en gran medida a que la sexualidad sea sana y saludable. Con la pérdida de peso, el paciente está más motivado, gana confianza y seguridad en sí mismo y esto contribuye a la mejora de sus relaciones tanto a nivel sexual, como a nivel de pareja ya que fomenta el amor y el compromiso entre dos personas”.

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