El titular del Juzgado Federal N°2 de Tucumán, Fernando Poviña, llamó a indagatoria a tres directivos de Minera La Alumbrera, en el marco de una causa por contaminación en el Dique el Frontal en Termas de Río Hondo, el canal DP2 y en la zona de Concepción de Tucumán. Julián Rooney, Raúl Mentz y Michael Holmes deberán presentarse ante el magistrado el 14, 15 y 16 de marzo por la denuncia presentada inicialmente hace 14 años por el ciudadano Juan González en la Fiscalía General de Tucumán, a cargo de Gustavo Gómez.  

Entre los querellantes está la ONG “Conciencia Solidaria” que denunció que una empleada de la planta de tratamientos de efluentes de la empresa Minera La Alumbrera se vio seriamente afectada por el contacto con químicos tóxicos. Esto le produjo, indicaron los denunciantes, enfermedades dermatológicas (por contacto directo) y respiratorias (por suspensión de sustancias en el aire) agravadas de forma crónica.

La mina fue inaugurada en el año 1994, asistieron en aquel momento al acto el entonces presidente Carlos Menem, el consorcio de propietarios tenía presencia argentina, pero con el correr de los años los canadienses de la Yamana Gold se quedaron con el 100 por ciento del directorio. La página web de dicha compañía asegura que Yamana Gold “es una compañía minera global que emplea a más de 7,000 personas a lo largo de toda América. Trabajamos eficaz y eficientemente, descubriendo recursos minerales en todo el mundo y transformándolos en valor, respetando a nuestra gente, el medio ambiente y las comunidades de las que formamos parte. Guiados por los estándares más altos de integridad, diversidad y ética, nuestras operaciones y oficinas promueven el intercambio de conocimientos entre culturas, el desarrollo de la excelencia operativa y las mejores prácticas de negocios globales” 

Yamana Gold es la propietaria del yacimiento Gualcamayo, mina de oro ubicada en la provincia de San Juan, del proyecto Cerro Moro, situado en Santa Cruz, de Minera Agua Rica, ubicada en Catamarca, y del proyecto Suyai, de Esquel, entre otras propiedades, que no especifican. 

El problema con la contaminación se inició en el año 2004, un grupo de campesinos provenientes de la cuenca del río Vis Vis, a 2 km de la mina, demandaron a la Minera por contaminación. Los pobladores argumentaron que se había derramado sustancias tóxicas al río sin ninguna filtración. Las consecuencias fueron que no pudieron seguir trabajando la tierra ni el ganado, con el río contaminado, su forma de vida terminó y debieron ir a otro lugar a rehacer sus vidas, a tales efectos le pidieron a la compañía una indemnización

Las autoridades provinciales y nacionales no se preocuparon por la denuncia y en aquel entonces los medios hablaban de corrupción entre la compañía y el gobierno. Pasó un año y un grupo de científicos pudo comprobar la contaminación del río. 

El 12 de agosto del año 2013, el Instituto de Ecología Genética y Evolución de Buenos Aires (IEGEBA) – dependiente del Conicet y la Universidad de Buenos Aires (UBA)– remitió al juez federal Fernando Poviña, un informe en el que confirma la contaminación con cobre en aguas del canal DP2, afluente de la cuenca Salí-Dulce. El análisis de estas aguas residuales detectó la presencia de cobre, selenio (un mineral radiactivo) y mercurio. Los ecotoxicólogos de esta institución afirmaron que los valores de cobre detectados exceden los niveles de parámetros en cuanto a la protección para la vida acuática.

Los efectos negativos del cobre para la salud pública (gastroinwwwinales) son probables a largo plazo dado la capacidad de este metal de bio-acumularse tanto en peces como humanos que consumen la fauna acuática”, agrega. No solo esto sino que el estudio expone que la actitud de la empresa Minera Alumbrera en cuanto al tratamiento del agua residual en la planta de secado “denota una gran negligencia en el tratamiento de efluentes”. Beber el agua del río tendría como consecuencia la acumulación de metalíferos en el organismo, sin ninguna posibilidad de revertir esto. Continúa el informe: “La empresa en cuestión sigue alegando que trabajan respetando todas las normas y leyes ambientales. La resolución 030 del 17 de febrero de 2009 de la provincia de Tucumán es un hecho de inconstitucionalidad. Se permiten valores superiores de contaminación a los estipulados en una ley de jerarquía mayor a nivel nacional como lo es la Ley de Residuos Peligrosos n° 24.051, sancionada el 17 de diciembre de 1991”, sentenció el Instituto de Ecología Genética y Evolución de Buenos Aires. 

En la causa que está activa ahora, el mismo IEGBA determina en forma contundente que los niveles de cobre y mercurio en los canales supera el máximo permitido, perjudicando la vida acuática y la salud pública, por bioacumulación. El aumento en las concentraciones de cobre plantea un riesgo para la salud pública, por la exposición crónica de la vida marina, y sus consumidores en la población humana. 

La ganancia neta declarada de Minera Alumbrera supera los 1200 millones de dólares anuales, varios cientos de millones más que el presupuesto provincial de Tucumán. Con pocos recursos humanos argentinos, el 97% de las ganacias salen del país directamente a las cuentas canadienses de la Yamana Gold. En pocas palabras, extraen nuestros recursos naturales, dañando el medio ambiente, dejando mínimas ganancias en nuestro país. 

Los objetivos de Yamana Gold son muy claros, y así lo expresan en su sitio web: “Nuestra filosofía es encontrar el balance óptimo entre la contención de costos y el incremento de la producción para generar y mantener el flujo de caja” Entre sus diez valores fundamentales, en el puesto 9 está el respeto por el medio ambiente. A pesar de esto, la empresa sacó un comunicado alegando que: “Minera Alumbrera ha demostrado su total apego a las más altas normativas y estándares ambientales, y ha facilitado los controles y pericias ordenadas tanto por las autoridades judiciales como administrativas” Ahora tendrán que demostrarlo.