En esta competencia automovilística los alumnos participan diseñando, construyendo y luego conduciendo los prototipos de autos ecológicos alimentados por baterías eléctricas, con la consigna de recorrer la mayor distancia posible en dos horas. Con el aval y la fiscalización del Automóvil Club Argentino (ACA), el campeonato comenzará el domingo 2 de noviembre en Palermo, mientras que la segunda competencia se desarrollará el 16 del mismo mes en Rafaela, Santa Fe, y la última fecha será el 30 de noviembre en Concepción del Uruguay, Entre Ríos.

“Para los chicos no es un juego, lo toman muy en serio, tiene que ver con la concreción de un proyecto es poder juntar el saber teórico con el saber práctico”, dijo el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni. Y apuntó: “Es una mirada a futuro, una apuesta a una escuela que estaba languidecida y que revitalizó por un ley especifica que es la ley de educación técnica profesional, alcanzando los 1350 instituciones, la mayoría de ellas de gestión estatal”.

Entre los prototipos de vehículos ecológicos están los proyectos desarrollados por las Escuelas Provinciales de Educación Técnica 3 y 8 de la capital neuquina, con la participación de docentes y estudiantes que se encuentran en quinto y sexto año. El referente del equipo de la EPET 3, profesor Guillermo Pressello, dijo a Télam que el desarrollo de los vehículos “fue una carrera bastante intensa estas seis semanas, fue todo muy rápido”, y agregó que implicó “un gran esfuerzo de los chicos”.

La estudiante elegida jefa de equipo de esa escuela, Numilén Soto, manifestó que “es muy emocionante participar de este proyecto”, y aseguró que se dedicaron “de lunes a lunes, y hasta muy tarde”.

En tanto, los participantes de la EPET 8 contaron con el asesoramiento de un egresado de esa escuela, el ingeniero Sergio Rinland, un reconocido diseñador de Fórmula Uno que se comunicó con los participantes vía correo electrónico.

Salomé Ruppel, la jefa del equipo, manifestó que “esta experiencia suma muchísimo por lo que aprendimos, y por la parte humana”, y agregó que el proyecto les posibilitó “llevar a la práctica el estudio de todos estos años”

Por su parte, entre los proyectos presentados en la muestra “TecnicaMente”, está el de Oscar Franzotti, docente de la escuela Técnica Profesional, que consta de una silla de ruedas eléctrica que puede subir escalones los que permitiría “poder subir a una vereda aunque no haya rampa”.

Este dispositivo “tiene dos sistemas un sistema delantero el cual se eleva primero y luego un sistema trasero que consiste en una estrella aplicada a tres ruedas y un sistema de embriague que se acciona al momento de subir al cordón”.

La silla de ruedas “tiene un costo en el exterior de 20.000 dolares y hacer esta nos costó, con material donado y sin tener costo de mano de obra porque la hicieron los chicos, sólo 3.200 pesos, pero por 10.000 pesos para materiales y mano de obra podría fabricar tranquilamente”.

Mauro Argañaraz, estudiante de la localidad catamarqueña de Tinogasta presentó su proyecto “Reconstruyendo vínculo hombre-naturaleza” se trata de una “planta de tratamiento de los residuos cloacales que oxigena toda la materia orgánica y entonces pasa a ser inorgánica. “Luego pasa a una plantación de caña, la caña necesita muchos nutrientes que nosotros desechamos, de esta manera crece mas rápido. Después utilizamos esas cañas para la construcción, en techos, cercos y rejas”.

“El agua filtrada pasa después a una laguna donde puede servir para riego de plantas silvestres, es decir que no sean para consumo, a menos que se le haga un tratamiento y se la potabilice y así si pueda ser apta para el consumo”.

El estudiante aclaró que en su división pensaron en este proyecto dado que en su pueblo tienen “una problemática importante en este sentido”.

“Todas las redes cloacales van a parar en un campo donde cae todo sin ningún tipo de tratamiento, contaminando el agua de las napas subterráneas, los ríos que están a la vuelta y también la tierra”, apuntó.