Por Sonia Renison, redactora a cargo de Viajes y Turimo / Fotos gentileza Turismo Miramar

Las playas bonaerenses atrapan cada verano a los ocho millones de personas que se desparraman panza arriba. Este año con el nuevo calendario de feriados, la costa estuvo en alza. Y para aprovechar a full un destino balneario es bueno conocer las mil y una opciones para vivirlo a pleno. Pero al llegar aquí, en Miramar, salta la primera incógnita que apunta al magnetismo que encierra el extremo sur de las playas cuando se unen al Vivero Municipal.

Es una invitación a explorar, vivirlo y conocerlo. Muchos cuentan de la presencia de los amantes de la meditación, de físicos del mundo y los seguidores de extraterrestres. Y la razón, está en la experiencia de mantener en el aire y en equilibrio a las ramitas sueltas de pinos. Si, como lo está leyendo. Uno llega al sitio en medio del bosque, oscuro, silencioso, interminable. Y tan sólo debe hacer una prueba. Colocar una rama clava en el piso y otra, apoyada sobre el vértice como el techo de la letra T. Y flota. Hace equilibrio y ni se mueve. Podemos obligarla a balancearse y vuelve a su punto de equilibrio hasta quedar quieta.

Uno de los personajes que más conoce los vericuetos de este bosque y despliega un sin fin de circuitos de trecking, senderismo y travesías en cuatriciclo es Javier Gómez más conocido como “Chapu”. Fue famoso en los años 80 cuando tras dedicar su vida a los triatlones con los que recorrió parte del mundo, en una ocasión, se enteró de que se corría un mundial de Mountain bike en su propia ciudad, en las playas y médanos donde se crió y conocía y conoce como la palma de sus manos.

La noche en que tomó la decisión de participar estaba en su casa con sus amigos disfrutando de unas cervezas. Les hizo el anuncio: “voy a competir con mi multiuso”. Corrió hasta el fondo de su patio y rescató la bicicleta multiuso que le había regalado a su mujer tiempo atrás. Estaba toda oxidada: los cables de los frenos, los rayos. Los pedales eran apenas un palito resbaladizo y el canastito daba lástima. “Ma ´ si, se lo dejo”, les dijo a los amigos. Y lo dejó. Nadie lo podía creer. Por la mañana, bien temprano, cuando los bikers lucían las bicicletas especiales para carreras de Mountain bike de intensos colores metalizados y revisaban sus cascos y aprontaban sus vestimentas ultra modernas, llegaba el Chapu con su multiuso oxidada.

Se escucharon risas cuando arrancaron. Pero en el primer tramo, en la primera trepada por un médano donde las raíces de los pinos jugaban trampas insospechadas, el Chapu tomó una ventaja que agrandó cada vez más hasta ser, faltando un trecho para terminar, el puntero indiscutido. Los sponsors y el público general se unió en un improvisado club de fans del Chapu, que le ganó cómodo a una masa de retrasados con su bicicleta oxidada, de la que el canastito terminó intacto.

Hoy se ríe de aquella anécdota y cuenta que tuvo dos premios: un trofeo y la pintura a nuevo con que la marca de bicicletas le pintó su rodado. Ahora tiene su empresa “Chapu Aventuras” y despliega un sin fin de propuestas: treckking por los rincones desconocidos del vivero municipal y hasta las playas desiertas y balnearios vecinos, siempre por senderos inexplorados por el común de la gente. Travesías en mountain bike y la estrella en cuatriciclos, para dos personas que en salidas grupales nocturnas con luna llena ofrecen un cierre a puro fogón en la playa miramarense.

En los médanos

El paisaje de dunas que alcanzan los quince metros devuelven una postal similar a las dunas del Nihuil por donde pasó el Dakar en las primeras ediciones Argentina Chile por territorio mendocino. Pero están aquí Miramar donde existe un domador de dunas. Es Gonzalo Auriti quien con suma paciencia lleva de travesía a los dueños de 4 x 4 que quieren conocer a fondo el rinde de sus motores.

“Siempre digo que aquí se logra aprender a manejar y buscar todas las posibilidades que brinda una 4×4, cada modelo tiene sus secretos y sus dueños pueden aprenderlo, pueden hacerlo como en una expedición”, dice. También pueden ser en caravana de 4×4. Porque conocer el terreno que une Miramar con dunas, bosques y playas desiertas pasando por Mar del Sur (15 km), Centinela del Mar (55 km) y hasta subir por arenas verdes y acceder a Necochea. Es una travesía. Pero si el volante no es lo suyo puede subirse con este conductor de lujo y en grupo salir a andar por las dunas hasta el otro extremo, donde nacieron los primeros pueblos costeros. Lleva un día entero disfrutar por playas desiertas en su jeep IKA modelo 1969, el mismo que fue industria nacional pero con un par de toques actualizados como el motor Falcon, patonas y caja de cuarta. Todo para andar sin parar, aunque las dunas indiquen lo contrario.

DATOS ÚTILES:

* Travesías en Cuatriciclo. Mountain bike y treccking, Javier Gómez 02291 – 15 4 50129 www.chapuaventura.com.ar
* Cabañas Refugio del Mar 02291-434115.
* Para cuchilleros, desde 100 $ puede encargarse uno para disfrutar de un buen asado. Para ver, conocer, aprender y comprar. (02291) 433012.
* Manejo en 4×4. Gonzalo Auriti / 02291 – 421956.
* Buceo Sergio Scifo 02266 15 630296
* Cabalgatas y Equinoterapia: Mariana Julianes al 0223 – 155292440. También dulces caseros.
* Saboreá Miramar: Asador criollo La Villa / A Toda Costa / Manola (picadas, pizzas). Nani Cocinero (02291) 421994.

MÁS INFO:

www.turismodemiramar.gov.ar