Por Leandro Vesco / Fuente: El Día

Dos pueblos del partido bonaerense de Lobos quedaron aislados luego que un arroyo desbordara y cortara las vías de acceso a esas pequeñas localidades. Esta es una de las principales consecuencias que saltan a la vista cuando no hay un buen mantenimiento vial de los caminos rurales. Se espera en las próximas horas que El Tejar, en el Partido de 9 de Julio, tenga la misma suerte y así en muchas comunidades que deben sufrir el drama de la incomunicación por el mal estado de los caminos vecinales.

La confirmación del aislamiento la dió el secretario de Gobierno de la municipalidad de Lobos, Gustavo Cavaleri, al precisar que “no hay agua dentro de las viviendas pero los pueblos de Antonio Carboni y Elvira están aislados porque el agua cortó las vías de acceso”.

“Los habitantes de esos dos pueblos no pueden llegar a las zonas urbanas. Un camión de Bomberos pudo acceder a Carboni porque el dueño de un campo privado se lo permitió, pero no se puede entrar seguido para no destruir ese único paso que tenemos”, detalló además que “el arroyo Las Garzas está desbordado y cortó la ruta 41 que permitía llegar a Elvira. Los pobladores de Elvira tampoco pueden salir por ruta 30 hasta el distrito de 25 de Mayo porque está también cortado ese tramo por el agua”.

Elvira es un pueblo de 130 habitantes que está a 38 kilómetros de la ciudad de Lobos, sobre la ruta provincial 40, a 32 kilómetros del tramo de la ruta provincial 41 que une las localidades de Navarro y Lobos, y a 20 kilómetros del tramo de la ruta provincial 30 que une Roque Pérez con Chivilcoy. Antonio Carboni esta unos kilómetros antes y viven allí 290 personas. Ambas localidades están sin posibilidad de salir de sus ejidos urbanos. 

“Estamos tratando en el día de hoy acceder a Elvira con máquinas agrícolas”, adelantó el secretario de Gobierno de Lobos, quien detalló que en esta zona rural no hay gas de red, por lo que “las familias usan garrafas y de ahí la urgencia para llevarles este producto”. 

Explicó que el arroyo Las Garzas viene del distrito de Navarro, que recibe aguas de Luján y Mercedes, y agregó que “la situación está complica con este pronóstico de sudestada, que hará más lento el escurrimiento”. El sistema hídrico bonaerense se halla acaso en uno de sus peores momentos, quizas comparable cuando en el año 1985 se produjo el desborde de las lagunas encadenadas en el oeste de la Provincia, provocando la inundación de varios partidos. Estos dos pueblos son un espejo de lo que sucede en la provincia cuando caen fuertes lluvias. Como en el caso de El Tejar en el Partido de 9 de Julio que debieron quedar casi un año sin poder salir por el camino de acceso, estos caminos sin un buen trabajo que permita un rápido escurrimiento de las aguas, pueden permanecer por mucho tiempo en malas condiciones. 

La incomunicación provoca un escenario de enorme peligro para las pequeñas comunidades que no tienen la estructura necesaria para soportar emergencias sanitarias, a esto se le suma la imposibilidad de docentes de asistir a las escuelas para impartir sus clases y para dar de comer a los niños. Esta inundación dejará al descubierto todas las fallas que muchos vecinos y especialistas vienen reclamando desde hace muchos años.