El programa de reutilización tecnológica y concientización ambiental “E-Basura”, con el que la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) busca encontrar una solución para los siete kilos de desperdicios electrónicos que cada argentino genera por año, quedó seleccionado para la nominación al Premio Unesco-Japón en Educación para el Desarrollo Sostenible 2017.

De un total de nueve proyectos, el Programa “E-Basura” quedó seleccionado junto a dos proyectos más en representación de Argentina. Para esta instancia se tuvo en cuenta la duración y sostenibilidad del los proyectos, viabilidad y pertinencia, la participación cooperativa de múltiples actores en el diseño e implementación, la evidencia de resultados y el alto impacto relativo a los recursos utilizados, entre otros.

En el marco de la implementación del Plan de Acción Mundial en Educación para el Desarrollo Sostenible, el Premio UNESCO-Japón galardona a individuos, instituciones y organizaciones por sus proyectos destacados en el campo de la Educación para el Desarrollo Sostenible.

El proceso de selección estuvo a cargo del Comité de Selección, integrado por los representantes de la Secretaría Ejecutiva de la Comisión Nacional Argentina de Cooperación con la UNESCO (CONAPLU) del Ministerio de Educación y Deportes en conjunto con la Delegación Permanente de la República Argentina ante la UNESCO.

El premio consiste en tres galardones anuales de U$S 50.000 cada uno y los resultados se darán a saber en noviembre del corriente año.

E-Basura

E-Basura es un Proyecto de Extensión de la Facultad de Informática de la Universidad Nacional de La Plata. El equipo está formado por docentes y alumnos de la Facultad y del Laboratorio de Investigación en Nuevas Tecnologías Informáticas (LINTI) preocupados por la problemática ambiental.

Se recibe equipamiento informático en desuso, el cual es restaurado, reacondicionado y reutilizado instalándole un sistema operativo de software libre LIHUEN GNU/LINUX y aplicaciones educativas desarrolladas por gente del equipo de trabajo de la Facultad. Las computadoras recuperadas son donadas posteriormente a instituciones sin fines de lucro (escuelas, comedores populares, bibliotecas, ONG´s ) para reducir la brecha digital – social en los sectores vulnerables de la comunidad.

El material que no puede ser reutilizado es enviado a una empresa con certificación ambiental para su disposición final y segura, evitando así su estadio final en quemas y basurales.