El pasado 4 de octubre se realizó el Primer Encuentro de Responsabilidad Social Empresaria y Reciclaje de la Provincia de Buenos Aires, organizado por el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS). Compartimos las palabras del doctor Ricardo Pagola, Director del OPDS, quien se enfocó en la necesidad de adoptar una Economía Circular:

El modelo de producción y de consumo impuesto a partir de la revolución industrial se basa en la abundancia de recursos naturales, utilizados en un esquema lineal: extracción de materias primas, luego producción, luego consumo, luego generación de residuos, luego disposición final de esos residuos.

Este modelo de desarrollo permitió el advenimiento del progreso y que millones de individuos accedieran a una cierta prosperidad material. Pero este esquema sobre el que se basa la sociedad de consumo está encontrando sus límites; no sólo por el constante aumento de la población mundial, sino especialmente por los desafíos ambientales globales, pues la sobre-explotación de los recursos naturales que la humanidad realiza sobrepasa ya largamente la biocapacidad de la tierra, es decir supera la capacidad de regenerar los recursos renovables, de proveer los recursos no renovables, y de absorber los residuos generados.

La toma de conciencia colectiva ha permitido comprometer a los países en un proceso de reducción de los impactos ambientales, lo que constituye un primer paso indispensable en el logro del objetivo. Pero estamos comprobando que con la sóla “reducción de los impactos ambientales” no alcanza. Se impone así la necesidad de una solución factible y eficaz: La Economía Circular, en la que se alarga la vida util de los recursos naturales, creando valor fundado en el plano social, económico y ambiental.

La valoración del siempre deseado desarrollo económico estará vinculada también a la creación de productos, servicios, modelos de negocios y políticas públicas innovadoras que utilicen cada día menos recursos naturales, y generen cada día menos residuos. Se trata fundamentalmente de extender la vida de los materiales, mediante la reutilización o reciclaje, y despojarse del concepto de obsolescencia programada, por el cual los fabricantes planifican una corta vida útil de sus productos.

Este modelo reposa sobre la creación de circuitos de valor mediante la reutilización del producto antes de su destrucción final. El acento está puesto en los nuevos modelos de diseño, producción y consumo, persiguiendo la prolongación de la vida útil del producto. Obviamente, la Economia Circular, impactará en el actual modelo de gestión de los residuos basado en la mera disposición final. La optimización en la utilización de recursos teniendo como eje la preservación del ambiente impone evolucionar desde el actual modelo de gestión de residuos lineal hacia un proceso circular de recuperación y reutilización de los materiales.

Los productos, en este nuevo modelo, son concebidos como flujos de materiales y de energía que son reinyectados dentro de estos círculos virtuosos sucesivos. Y al igual que un ecosistema natural, este sistema de producción y de gestión de residuos requiere de menor cantidad de recursos naturales, y la materia y la energía utilizada en su producción no se pierde ni se malgasta. Aquello que hoy es considerado como un residuo dentro de la economía lineal -cuyo único destino es su disposición- en la economía circular habrá de tener aún varias reutilizaciones post-consumo.

Este nuevo modelo de producción y consumo, que hoy proponemos en este primer encuentro provincial de responsabilidad social y reciclaje, se enmarca dentro del compromiso asumido por la Argentina contra el cambio climático. El histórico Acuerdo de París que nuestro país suscribió, junto a 175 países, en abril de 2016 en Nueva York, reclama de acciones eficaces para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. El Presidente de la Nación se ha comprometido fuertemente a luchar contra el Cambio Climático, y nos ha pedido que trabajemos en forma conjunta y mancomunada con la industria, las ONGs, los consumidores, los investigadores, los productores de materias primas, en suma, con la sociedad en su conjunto, con el objeto de coordinar una estrategia consensuada que aborde el problema del cambio climático en todas sus aristas.

La Economía Circular va en línea con la Responsabilidad Social Empresaria, un mecanismo No Mercado que las empresas comienzan a implementar para vincularse con lo social y con el desarrollo local de las comunidades a las cuales les prestan servicios o les producen bienes.

Con estas palabras, Pagola propuso tomar este primer encuentro como una invitación a una construcción colectiva de la Economía Circular que, inexorablemente, se vendrá.