El 80 por ciento de las personas que viven en ciudades respiran aire con altos niveles de contaminación, que superan los limites establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este dato registra el deterioro del medio ambiente en los centros urbanos en donde cada vez son más escasos los espacios verdes. 

Estas cifras están directamente relacionadas con la cantidad de habitantes que tienen las ciudades y con los ingresos disponibles para programas de cuidado del medio ambiente”, comentó Karina Miglioranza, Directora del Laboratorio de Exotoxicología y Contaminación Ambiental de la Universidad Nacional de Mar del Plata, quien publicó el informe que da cuenta de estos alarmantes niveles de contaminación, el mismo documento afirma que el 98% de los habitantes de ciudades de países de bajos recursos con poblaciones mayores a 100.000 habitantes están expuestos a niveles mayores de lo que la OMS establece como tolerable para el ser humano.

En contraposición, en los países donde se registran una mejora en la calidad de vida, sólo el 53% de sus habitantes están afectados por el aire contaminado. Miglioranza es además colaboradora de la Fundación Bosques Nativos Argentinos para la Biodiversidad. “los países con mayores ingresos pueden invertir en tecnología limpia, en programas de tratamiento de residuos para evitar que se amontonen a cielo abierto, programas destinados a educar a la población sobre separación en origen. Estos países tienen los recursos para exigir un mayor control, destinado a un mejor cuidado del medio ambiente”.

En otros países en cambio sucede lo contrario: “las prioridades son claramente otras, donde tratan de subsistir y en lo último que piensan es en el tratamiento de residuos” La OMS releva datos de contaminación atmosférica en 103 países (3.000 ciudades). Los resultados de estos datos fueron contundentes: “La región más contaminada es el este asiático, que tiene ciudades con mucha cantidad de habitantes

En nuestra región, las ciudades con mayores índices de contaminación son la ciudades de México, Santiago de Chile y San Pablo. En algunas de estas los gobiernos locales “están planificando estrategias debido a las emisiones que se producen por el tráfico urbano, por ejemplo la autorización de circular sólo autos con determinado número de patente por día”, precisó.

En Buenos Aires, no hay monitoreo desde el Estado, como los que existen en Brasil y México; lo que sería muy útil porque se contaría con datos oficiales”, afirmó la especialista, quien destacó que “la educación desde los niveles más iniciales es el pilar fundamental para todas las sociedades, programas de educación en escuelas mostraron excelentes resultados a nivel mundial”.